Johnnylandia

Un lugar de ficción fangirleska de Ikemens asiáticos!!!

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Un Rayo de Luz. Cap3

UN RAYO DE LUZ
Fic x Cap
YamaChii
~ Bokura no machi de~
28-06-10

Capítulo 3: La verdad silenciada en una lágrima.

-¿Estás bien Yamada?- La pregunta de Yuto me tomó completamente por sorpresa. Aún cuando no era su costumbre meterse en los asuntos de los demás, siempre estaba al tanto de nosotros, de cierta manera, creo que se sentía un tanto responsable de nosotros porque éramos más pequeños que él, del mismo modo en que Yabu-kun se preocupaba de todos nosotros desde que fuimos llamados a formar parte de los JUMP.

-¡Claro! ¿Por qué lo preguntas Yuto?- Me sabía mal mentirle, pero tampoco podía decirle la verdad, después de todo, lo había decidido, sí alguna vez le confesaba a alguien mis sentimientos, sería a Chinen.

-Mmmm… ya veo… es que hace un par de días que te noto como preocupado… tal vez sea sólo cansancio, ne?- Su habitual sonrisa regresó a su cara al ver la mía, Yuto era mi amigo, de cierto modo quería pedirle consejo, que me escuchara, pero no quería que las cosas cambiaran entre nosotros cuando descubriera lo que sentía por alguien más del grupo, de nuestros amigos… y menos si él también sentía algo por la misma persona que yo.

-Sí, supongo que debe ser eso…-

-Yama-chan… no será que sigue molestándote Nakayama-kun? Cuando los veo me da la impresión de que no le caes bien… Ha pasado algo entre ustedes?- Al escuchar lo que decía, me quedé helado, aunque a veces parecía un poco despistado debido a su exceso de felicidad cotidiano, la verdad es que Yuto siempre era muy observador… Jamás hubiera pensado que alguien pensara lo mismo que yo…

-Mmmm… Ya decía yo que no eran alucines míos… jejejejeje- Traté de hacerme el tonto… Hablar sobre Yuma llevaría a Chinen en algún momento, era mejor dejar todo como estaba.

-Yama-chan~! De qué hablan que están tan cerquita, eh?- De pronto sentí sus brazos delgados y el olor de su cabello alrededor de mi cuello, de la nada había aparecido justo para salvarme… o eso parecía… porque su abrazo no hizo más que disparar a tope los latidos de mi corazón.

-Ne~ Chinen… Ha pasado algo entre Yamada y Nakajima-kun? Me da la impresión de que a Yuma no le cae bien Yamada…- Sin más ni más Yuto le soltó aquella pregunta, aunque no le pude el rostro, de inmediato supe que su sonrisa había desaparecido.

-Claro que no! Yuma-kun no se lleva mal con nadie! Él es nuestro amigo!- Fue inevitable que se hiciera un incómodo silencio a la vez que todos los demás volteaban a la esquina donde nosotros estábamos… era raro que Chinen se enojara, y mucho más raro que gritara.

-Qué pasa Chii-chan?- Daiki y Takaki llegaron de inmediato hasta donde estábamos. Ver a Chinen era para ponerle lo pelos de punta a cualquiera, cuando se enojaba, perdía toda expresión angelical del rostro  y aparecía un Chinen completamente diferente… La verdad es que sólo lo habíamos visto así un par de veces, y siempre era yo quien lograba bajarle el enojo. Pero esta vez no sabía si podría manejar la situación.

-Yuto-kun está siendo malo con Yuma-kun… Él no trataría mal a nadie con intención! Mucho menos a Yama-chan!- Pese a la diferencia de estatura, Yuto parecía hacerse cada vez más pequeño frente a aquel “niño” que lo miraba fríamente.

-No estoy siendo malo Chinen! Ni siquiera estoy diciendo algo malo de Nakajima-kun… sólo estoy diciendo que a mí me parece que Yamada no le cae bien… es todo…- Yuto optó por no hacer las cosas más grandes, teníamos poco tiempo para ensayar antes de irnos al programa, no podíamos perder el tiempo en tonterías… porque para mí, cualquier cosa referente a Yuma, era una tontería.

-Y yo te estoy diciendo que no! Él nunca le haría algo malo a Yama-chan, verdad que los tres nos llevamos bien Yama-chan?- Mi corazón… de algún modo dolía… algo lo oprimía dolorosamente… no quería mentir! Pero decir la verdad… – Verdad Yama-chan?- Si mirada suplicaba una respuesta que no era capaz de dar… -Yama-chan?- Había dejado de sacudir desesperado mi mano… ahora me miraba casi preocupado por mi silencio.

-Lo siento Chinen… mentiría si dijera que todo está bien… es que a veces…- Ni siquiera me dejo terminar de hablar… Soltó mi mano un poco brusco y comenzó a hablar en el mismo tono de reproche que a Yuto.

-Tú también? Yuma es un buen chico… a veces actúa un poco frío pero es porque nunca había tenido amigos hasta que entró a la agencia!!! No deberían juzgarlo si no lo conocen! No me importa lo que piensen! Yuma es mi amigo y nada más me importa!!!- Dolía… dolía mucho… sus palabras se clavaban una a una cada vez más dolorosamente… lo que más había temido desde que todo esto empezó, finalmente había sucedido… No supe que decir… no supe cómo retenerlo… sólo lo vimos alejarse corriendo y salir a través de la puerta doble de madera… Todos nos mirábamos como diciéndonos lo mismo… pero ninguno se atrevió a decir algo… Chinen no regresó durante el resto del ensayo… y yo sentía que los colores de mi mundo se apagaban lentamente sin entender muy bien la razón… sabiendo solamente que se debía a la ausencia de ti… de tu luz…

-No te preocupes Yama-chan, seguro se le pasa rápido- Decía Inoo con una sonrisa, dándome palmaditas en el hombro mientras alistaba mis cosas para ir a darme una ducha rápida antes de irme al programa, esperaba que eso me ayudara a sentirme mejor.

-Inoo-chan tiene razón, ya verás que medita todo y cuando menos lo esperemos ya andará por aquí y por allá con su sonrisa haciendo cosas lindas como siempre…-  Yabu trataba de mantenerse tranquilo, pero algo en sus ojos me decía que también estaba preocupado de que no se le pasara tan fácilmente.

-Sí, gracias chicos! Tienen razón… esperemos a ver qué pasa…- Sonreía, pero me sentía un poco falso… era sólo que no quería darles más cosas de que preocuparse. Esto debíamos resolverlo sólo nosotros tres, no debía arrastrar los problemas del NYC hacia los JUMP… definitivamente no lo haría.

Las gotas frías caían incesantemente sobre mi piel, pero ni siquiera podía sentirlas… no podía sacarme de la cabeza esa mirada mientras lo defendía… nadie me miraba, y aún cuando lo hubieran hecho, no había modo de que se dieran cuenta… así que sin más ni más dejé rodar mi lágrimas entremezclándose con el agua de la regadera… No podía subir al escenario ahogándome en mí mismo por el dolor. La verdad es que ni siquiera me di cuenta cuando la puerta se abrió, mucho menos fui consciente de que alguien había entrado y que se acercaba a mí. Para cuando lo supe mi cara ya estaba contra el frío mosaico de la pared mientras me sujetaban bruscamente del cabello.

-Vaya, vaya… parece que has perdido Yamada… Por lo que acabo de escuchar Chinen ha decidido no elegirte a ti… así que espero que te mantengas calladito y lo más lejos de él que puedas… no quiero que me estorbes ahora que daré un paso adelante… entendiste?- Jaló con fuerza de mi cabello para aventarme de lleno contra la pared, fue inevitable que terminara en el piso al resbalar con el agua debido a la inercia de aquel brusco movimiento… No fue necesario voltear para saber que había sido él quien intentaba amenazarme… pensé en levantarme y darle un golpe en la cara con todas mis fuerzas… pero… eso sólo lograría alejar más a Chinen de mí… además… podía ver mi propia sangre diluyéndose con el agua, así que mejor me apresuré en revisar mi nariz… definitivamente no estaba rota pero se veía un poco inflamada y el golpe en mi mejilla definitivamente haría que la maquillista y el manager me riñeran… Tan desanimado como jamás creí sentirme mientras estuviera en la agencia, caminé hasta el estacionamiento donde la camioneta ya estaba esperando. Tal como pensé, tú ya estabas ahí… pero no estabas con él… Y aunque me pregunté por qué, al final no le di importancia. Subí en silencio sin mirarte siquiera, intentando ocultar mi rostro entre mi cabello aún mojado y la capucha de mi sudadera… Apoyé la cabeza contra el cristal y el chofer se puso en marcha… El silencio entre nosotros no hacía más que profundizar el dolor que sentía… un dolor tan fuerte que ni siquiera permitía que sintiera el dolor en mi nariz.

En cuanto nos detuvimos, abrí la puerta y bajé… Yendo a toda prisa directo al camerino ahogándome entre mis pensamiento…

-Yamada-kun… ¿qué te pasó?- Tal como pensé, al ver cómo la coordinadora de imagen abría los ojos de par en par en cuanto me quité el gorro, supe que a continuación vendría un terrible regaño.

-Lo siento… no tuve cuidado en el baño… resbalé y me golpeé al caer…- No pude decir la verdad… aunque la verdad es que no quise hacerlo… Mientras ella sujetaba mi barbilla para revisar mi rostro, pude la mirada maliciosa de Yuma mientras se reía de mí…

-¿En qué demonios piensas? Deberías tener más cuidado… ¿por qué no tienes más consideración por nosotros…- Ella continuaba regañándome, pero ni siquiera podía escucharla… estaba furioso… y no podía hacer nada al respecto… al menos no por ahora… así que me limité a descargar toda mi ira y frustración apretando mis puños con todas mis fuerzas… Su risa me molestaba… en verdad que quería borrársela de un puñetazo.

-Chinen-kun… será mejor que te cambies de una vez…- Ni siquiera me había percatado de que estaba de pie detrás de mí… Por inercia giré mi rostro en dirección a donde la coordi miraba. La misma expresión… no… no era la misma… tú, a diferencia de ella, me mirabas con absoluta preocupación…

-Yama…chan…- Titubeabas… incluso parecías inseguro de acercarte… A través del espejo pude ver como el rostro de Yuma se contraía en una mueca de enojo.

-Chinen-kun~… vamos! Vamos! Debemos alistarnos rápido… gracias a Yamada-kun tendremos que hacerlo nosotros mismos… coordi-neechan estará ocupada por un buen rato~!- Trataba de hacerse el lindo… y lo conseguía a la perfección… te dejaste arrastrar por él, aún cuando fue obvio que no querías irte… pero así era mejor… después de todo, nuestras fans esperaban por nosotros y no podíamos decepcionarlas…

El trabajo de la coordinadora y de su asistente fue sorprendente… ni siquiera se notaba lo hinchada que estaba mi nariz… el dolor se había vuelto casi insoportable, pero debía demostrar mis capacidades actorales al máximo. Sus gritos, aplausos y sonrisas fueron una gran motivación para mí… mientras ellas fueran felices disfrutando de nuestra música, todo esto tenía sentido. Desmaquillarme fue todavía más doloroso… si normalmente tomaba más de 10 minutos que nos quitaran el maquillaje, esta vez me habían puesto mucho más… así que cada que presionaban con la esponja para retirarlo, dolía peor que cuando me estampó contra la pared. A través de las lágrimas contenidas en mis ojos pude verte de pie en la puerta mientras sujetabas el picaporte… Sufrías al verme así…

-Yama…chan?… yo…- También tú estabas con un nudo en la garganta, al escucharte en tendí que en verdad sufrías viéndome así…

-Chinen-kun~! Volvemos juntos?- Yuma era tan cínico… no entendía como nadie se daba cuenta de que todo él era una asquerosa fachada.

-Yo~!!! Yuma-kun! Chinen-kun! Otsukare~…- Aunque no lograba verlo, sólo al escucharlo supe que era Akanishi-san… también había estado en el programa, con todo eso de la promoción de sus conciertos como solista y esas cosas… No era que lo odiara también, era sólo que era muy cercano a Yuma, así que de cierto modo, también me caía mal… ellos eran muy parecidos… con el tiempo me había dado cuenta de ello… no por nada se llevaba tan bien, y él lo sabía, pues aunque siempre había sido “Yabu-kun! Yabu-kun~”, últimamente buscaba mucho a Yuma, algún modo me daba la impresión de que se veía a sí mismo en él… me sentía mal por Yabu, pero su actitud me resultaba insoportable a veces…

-Otsukaresama~ senpai…- Yuma parecía realmente feliz de verlo, después de todo, era uno de los senpai a los que más admiraba… Chinen se limitó a responder el saludo con una sonrisa.

-Gomen ne… Yuma-kun… esperaré a Yama-chan… aún tenemos trabajo con los JUMP…- La sonrisa de Chinen no era la de siempre… a través del espejo podía ver cómo me mirabas de reojo mientras le decías aquello.

-Eh? Eso quiere decir que ya has terminado el trabajo por hoy, Yuma-kun?-  De algún modo me alegro oírle decir aquello, probablemente lo invitaría a algún lugar y por fin me desharía de él por el día de hoy.

-Sip…- Por primera vez no parecía muy seguro de su respuesta. –Pero aún debo volver a la agencia a recoger mis cosas, he estado aquí desde el ensayo, y dejé mis cosas en mi casillero…- Su facilidad para mentir me dejó sin palabras. Era obvio que jamás admitiría que había estado en la agencia y mucho menos que fue él quien me había golpeado… Fue entonces cuando entendí por qué no estada en la camioneta cuando nos fuimos de la agencia.

-Pues entonces vayamos y de ahí te invito a comer… qué te parece?- Chinen ya ni siquiera les estaba prestando atención, sólo sonreía de vez en cuando educadamente, en realidad, aunque él no podía ver que yo lo miraba, había estado al pendiente de mi todo el rato… y de alguna manera, eso me hacía feliz.

-Chinen-kun… nos vemos mañana, ne? Me despides de Yamada-kun, ojala que mejore pronto…- Sus palabras destilaban mentiras, pero me daban igual…

-Sip~… Gracias Yuma-kun… yo le daré tu recado!- Los vi pasar por su lado en dirección a la salida. No pude evitar dar un respiro de tranquilidad, el dolor se había vuelto demasiado insoportable como para seguir aguantándome y soportarlos también a ellos al mismo tiempo… simplemente era demasiado para mí.

En cuanto mi tortura con el desmaquillante terminó, me puse de nuevo mi sudadera, me eché el gorro encima, tomé mi mochila y salí del camerino, estabas platicando con Koyama-senpai en el pasillo… Me sentía mal por irme sin decir nada, pero no quería hablar con nadie, lo cierto es que sólo quería llorar… Así que me fui directo a la camioneta y dejé que se escaparan una o dos lágrimas lejos de la vista de todos.

-Yama-chan…? Llegamos…- No supe cuándo me quedé dormido… tu dulce voz me arrancó del sueño que tenía… supongo que ya estaba demasiado cansado… porque por un momento me pareció que acariciaban mi mejilla mientras dormía… pero eso no podía ser verdad?…

-Oh… gracias Chinen…- Durante el resto del camino hasta la sala de ensayos no volvimos a cruzar palabras. Aquel recorrido habitual, me parecía horriblemente eterno. Me daba miedo entrar… sabía que tras cruzar aquella puerta me vería envuelto en una lluvia interminable e implacable de preguntas. El golpe se había enfriado, y por lo que podía ver a través del reflejo en el cristal de la puerta, ahora lucía un poco más aparatoso, probablemente debido a la brusquedad con que me removieron todas aquellas capas de maquillaje.

-Hey~! Han vuelto!!!- La voz de Yuto provenía de atrás de nosotros. No quise voltear… así que sólo asentí con la cabeza. –Qué tal les fue?-

-Genial~! Eso es super obvio, ne~?!- Chinen actuaba normal… creo que en cierta forma entendió lo que yo sentía en ese momento.

-Yama-chan?…- Pero no contaba en que dentro habían escuchado a Yuto y ahora Takaki estaba de pie frente a mí, con aquella expresión mezcla de asombro y preocupación con que me habían mirado todos en el camerino.

-Qué te pasó en la cara?!!!- Hikaru apartó con cuidado el cabello de mi rostro y me examinó. Yabu estaba de pie a su lado, como ese par solían hacer a menudo, intercambiaron un par de miradas y luego Yabu me tomó por los hombros y me hizo dar la vuelta. Inoo y Daiki se veían preocupados, de algún modo me pareció que tanto ellos como Hikaru y Yabu sabían lo que había pasado, pero eso no podía ser posible… o sí?

-Parece grave… será mejor que te lleve con el doctor, de acuerdo?… Chicos, quédense ensayando, acompañaré a Yama-chan a que lo revisen en la enfermería… Inoo-chan, Hikaru, los dejo a cargo…- Yabu actuaba como un padre preocupado… él siempre era así… y eso era bueno…

-Haaai~! Cuenta con nosotros!- Inoo también estaba preocupado, pero prefería mantenerse  tranquilo para no preocupar más a los demás… Y es que incluso Ryu-chan que siempre estaba en la baba, me miraba casi asustado.

Daiki me observaba en silencio, pasando la mirada de mí a Chinen… Yuto me miró del mismo modo en que Chinen lo había hecho minutos antes… sabía que en cuanto tuviera la oportunidad me preguntaría qué había pasado. Nadie dijo nada para evitar empeorar las cosas con Chinen, pero por alguna extraña razón, todos parecían pensar lo mismo que Daiki… me preocupaba Chinen… pero no podía hacer nada al respecto. Nadie decía nada… incluso Takaki se había quedado en silencio mientras Yabu me llevaba abrazado por el pasillo.

-Duele mucho, verdad?- La habitual sonrisa amable de Yabu se desvaneció tan pronto nos alejamos lo suficiente de ellos…

-Sí… un poco…- Aunque no entendía muy bien la razón, Yabu parecía enojado, cosa que era muy rara tratándose de él.

El médico me revisó con cuidado… Tal como pensé, la falta de cuidado de la asistente al desmaquillarme, había terminado por empeorar el daño… Había corrido con suerte de no tenerla rota, fue lo primero que dijo el doctor. Sin embargo, recomendó entablillarme por un par de días para evitar que pudiera lastimarme, como no podía hacerlo mientras estuviera inflamada, me dijo que tendría que aplicarme un poco de hielo para bajar la inflamación, por lo que deduje que pasaría un buen rato ahí dentro. El doctor salió un momento, al parecer uno de los juniors se había lastimado durante uno de los ensayos de baile y tenía que ir a verlo.

-Si quieres regresa al aula Yabu… no podemos atrasarnos por mi falta de cuidado…- Le dije en cuanto estuvimos a solas.

-Claro que no… esto es más importante Yama-chan… lo preguntaré sólo una vez y quiero que me digas la verdad… de acuerdo?- No pude contestarle… sabía hacia dónde se dirigía la conversación. –De acuerdo?- Rara vez Yabu se ponía tan serio… viéndolo así, podrían decir que hasta daba un poco de miedo…

-De… acuerdo…- No tenía caso seguir dándole vueltas al asunto… sabía que tarde o temprano tendría que decirles… Eran mis amigos y no quería mentirles.

-Yama-chan… Esto… no fue un accidente, verdad?… Fue Yuma-kun, verdad?- Que fuera tan directo me tomó por sorpresa… no creí que fuera a preguntar con aquella seguridad. Me quedé callado un par de minutos.

-Yuma es una persona valiosa para Chinen… del mismo modo en que Chinen es valioso para nosotros… entiendo que lo proteja… de igual manera hacemos nosotros con él…- Quería dejarle en claro lo que pensaba, pero su reacción me dejó sin palabras.

-Eso nos importa muy poco… para nosotros sólo son importantes Yama-chan y Chii-chan…no me interesa saber por qué te quieres quedar callado… Sé perfectamente que lo haces por el bien de Chinen, pero entiende Yama-chan… No puedes dejar que esto se quede así, sabes que si se lo propone, Yuma volverá a hacerte la vida cansada… no por nada Johnny-sama decidió no hacer permanente la unit la vez pasada… Lo volveré a preguntar, así que limítate a responder… Fue Yuma-chan?- Nunca había visto aquella expresión tan severa en el rostro de nuestros líder… Estaba preocupado por nosotros… y no se quedaría de brazos cruzados aún si no le decía lo que había pasado… prefería que se enterara por mi boca y no cuando esto pudiera llegar a sus oídos como algún chisme de esos que luego suelen expandirse como pestes dentro de la agencia.

-Sí…- Me sentía como un niño pequeño acusando al abusón de la escuela…

-No fue accidental… qué fue lo que pasó?-  En ese momento me quedó claro que Yabu no me dejaría hasta que le contase todo lo que había pasado… en cierto modo yo lo entendía… si estuviera en su lugar yo haría lo mismo, si alguien que me importa ha sido golpeado por alguien más, también querría saber todo lo que pasó y hacer algo para evitar que volviera a suceder.

-Yabu… prométeme que no se lo dirás a Chinen… no quiero que se siga sintiendo entre la espada y pared… al menos no por culpa mía…- En verdad no quería que Chinen llegase a odiarme por esto y creo que me destrozaría si le contaba y no me creyera.

-Ok… no le diré nada a Chinen… pero en algún momento deberás decírselo tú… de acuerdo? Tarde o temprano se dará cuenta del tipo de persona que puede llegar a ser Yuma… Así que dime qué fue lo que pasó.- Sólo atiné a asentirle con la cabeza… estaba ordenando las palabras dentro de mi cabeza, no quería decir las cosas de modo que sonaran a exageraciones.

-Yuma me amenazó en los vestidores mientras me bañaba antes de irme al programa…- No podía decirle la razón detrás de todo esto…

-¿Te amenazó?- Por la reacción de Yabu me di cuenta de que aún a él le costaba creer ese tipo de comportamiento por parte de Yuma, y no era para menos, aún a mí me costaba creer que alguien con cara de ángel pudiera esconder un demonio dentro. -¿Por qué?- Finalmente apareció la pregunta a la que tanto rehuía…

-Mmm… me dijo que no quería que estuviera tan cerca de Chinen…- No estaba mintiendo… sin embargo, tampoco estaba diciendo la verdad.

-¿Y por eso te golpeó?- Yabu no daba crédito a lo que le decía…

-Un…- asentí ligeramente, aún me dolía, con todo y que el hielo había empezado a adormecerme una parte del rostro. –La estampada contra la pared fue como una advertencia de que iba en serio con su amenaza…-

-¡¿Te estrelló contra la pared?!… Pensé que te había dado un puñetazo… cuando muy vil, que te había golpeado con algo… pero… eso fue demasiado…- Yabu tomó mi mano como sustituto de lo que probablemente hubiera sido un abrazo de no ser porque yo estaba recostado.

-Mmm… en cierto modo creo que lo entiendo… quiere demasiado a Chinen, sabes?… creo que sólo tiene miedo de perderlo…- Era verdad, ya que él y yo sentíamos lo mismo por la misma persona, no me resultaba algo difícil poder entender cómo se sentía, aún cuando no compartía su ideología… para mí estaba primero la felicidad de Chinen, aún si esa felicidad no podía ser a mi lado… pero Yuma… sólo veía su felicidad a su lado…

-Discúlpame Yama-chan, pero sin importar los motivos… lo que hizo fue muy bajo… hasta para usar la violencia hay maneras… no me molestaría si esto hubiera pasado al pelearse a puño limpio… pero eso ni siquiera fue una pelea…- Yabu estaba muy molesto.

-Lo sé… pero lo único que de verdad me preocupa es lo que vaya a pasar a partir de ahora…- No era mentira, no era que le tuviera miedo a Yuma, lo único que me daba miedo es que este tipo de cosas siguieran pasando y que pudieran extenderse hacia algún otro de los JUMP como Takaki, Yuto o Daiki, quienes también eran muy apegados a Chinen…

-No te preocupes… como su líder y como su amigo, no dejaré que las cosas vayan más allá…- La forma en la que Yabu actuaba me dejaba en claro porque era nuestro líder… y se lo agradecí profundamente.

Kojiciento. Cap 8 -Final-

Capítulo 8

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Ed-sama, después de recuperarse de la resaca, llamó a todos los chicos a su oficina.
Ahora ambas agencias eran una misma.
El dorama empezó con éxito. Parecía que a las personas les gustaba una historia tan extraña y cotidiana.

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Seto, Tomo y Dori: Siguieron viviendo juntos. Ahora todos trabajan mucho y son más unidos. (Seto busco un trabajo como intendente, Tomo no hace nada útil y Dori lleva parte del sustento al hogar).

Ed-sama: Le gustó aquello de la parranda, así que cada sábado sale con el trío feliz por ahí… Aunque ahora, se llaman “el cuartero feliz”.

Ueda: Siguió siendo feliz, bello y trabajando duro junto a los demás.

Ryo: Fue feliz con su pececito dorado. Y sin pleitos.

Takki: Siguió organizando todo y buscó por toda la agencia su par favorito de calcetines (el cual nunca encontró).

Kenn: Seguía llevando su doble vida de Sachiko, pero ahora, lo disfrutaba.

Jin y Kame: Siguieron viviendo juntos, como siempre. Jin formó la asociación de ‘fiesteros unidos’. (Kame, al igual que Uepi siguió siendo bello, perfecto, único, etcetcetc).

Koki, Maru y Juri: Se mudaron permanentemente al departamento 4×4 de Jin.

Chinen y Ryosuke: Continuaron sus estudios alternando con el trabajo y eso.

Yamashita: Siguió con su éxito por ahí y se convirtió en vocero de ‘fiesteros unidos‘.

Matsumoto, Tamamori, Tsubasa, Taguchi, Tegoshi, Masu, Shige, Ikuta, las 3 fans y todos los demás que tuvieron una pequeñisima aparición en esta historia; también fueron felices (??).

Fin~!

Kojiciento. Cap 7

Capítulo 7.

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No podían creerlo.
Recogieron todo el desastre que habían echo y se fueron directo a casa de Jin.
Cuando llegaron, volvieron a leer cuidadosamente cada anotación y después, llamaron a Ryo y a los demás.
Cuando ya estaban todos reunidos, Seto y Kenn los miraban totalmente serios.
Y pusieron la carpeta sobre la mesa.
– ¡Somos nosotros!. – Dijo Koki.
– Sí… Pero antes lean la primer página. – Así lo hicieron.

“{¡Ohayou querido Ed-sama!, Takki al habla.
Bueno verá, estaba pensando en hacer otro escándalo o algo así, pero como no se me ocurre nada bueno por el momento, he decidido iniciar un nuevo proyecto.
Claro que una vez fusionados los D-Johnnys y los P-Ponnys, éste iniciará enseguida.

Kenzo está interesado también, así que será bueno.
Bueno, me he tomado la libertad de recolectar toda la información y las ideas para usted, querido señor. Espero que le agraden los colores que elegí para lo que considero importantes.
¡Será todo un éxito!.}”.

Todos se miraron entre sí rascándose la cabeza y deseando dejar de leer. Si se trataba de esos sucios planes que imaginaban, preferían no entrar en detalles.
Avanzaron despacio hacia la siguiente página.
“{Kojiciento}”. Decía en letra demasiado grande.

En la siguiente, venía una foto de Seto con algunas notas moradas y rosas.
“Koji será el protagonista de esta historia… Desde que lo contrató supe que era el indicado… Espero que a estas alturas ya sepa cocinar bien…

Es el típico ama de casa… Amo de casa. Y vive en un mundo de fantasía donde todo es amor y paz. Todos los días  cocina para él y su familia (Akanishi: El hijo mayor, Chinen: La hija menor y Yamada: El hijo adolescente rebelde-descarrillado que sigue a su hermano mayor en todo). También, los domingos lava todas las camisas de su querido esposo (Ueda) y todas las mañanas va con sus amigos y vecinos.
Pero no todo es feliz para Seto, ya que tiene que hacer mucha limpieza y por lo mismo no ha cumplido su sueño de ser cantante… Así que siempre, a cualquier hora del día, lo pueden escuchar cantar y cantar.
(¡Oh, pobrecillo!). Había apuntado Takki.

A la siguiente hoja, venía la foto de Ueda:
Ueda será el esposo de Seto, trabaja mucho y es el esposo ideal.
Todo parece perfecto… Pero puede ser que tenga un amante o algo así.
¡Sí lo tiene!, (Taguchi servirá para esto)… ¡Pero Taguchi también está con Nikishido!
(Todo un cuadrado-amoroso, ¿eh?).

Sakurada y Yanagishita:
Los mejores amigos de Koji.

Las fotografías de Kame, Koki y Juri estában ahí:
Kamenashi y los dos Tanakas; serán los vecinos de la familia de Ueda y Koji.
Son huérfanos, así que el hijo mayor Koki tendrá que cuidarlos bien.
Kamenashi está enamorado del hijo mayor de Koji (¡ah esto no es ficción!).
Koki también vive enamorado de Nakamaru. (Siempre le dejan todo el trabajo sucio a Koki).

Maru y Jun venían a la otra hoja:
Nakamaru y Matsumoto son compañeros de piso y de trabajo…
Familia cercana de Yamashita, Kenn y los demás.
(¡Y que malvado será Matsumoto!).

Luego, aparecieron Tsubasa, Takki, Tamamori y Toma:
Mi querido Tsubasa, yo, Tamamori e Ikuta, formamos otra familia feliz. Donde, no sucederán desgracias y serémos vecinos también de Seto y los demás.

La penúltima serie de fotografías incluía a Yamapi, Kenn y Tegomass.
Tegoshi y Masuda, son hijos de Yamashita y Kenn. (Y por puro fanservice, para aquello del rating, habrá shonen-ai-incesto entre los dos hermanitos).

“{Bueno querido jefe ese es el reparto por ahora, luego hablaremos de la historia… Pero antes, ¡necesito que compre los D-Johnnys ya!.
Kenzo está interesado en mi historia, así que con gusto la producirá.
También es necesario que no le diga nada de esto a los chicos hasta que todo esté echo.

Y con esto, ya hice mucho por mis queridas fans. ¡Dos pájaros de un tiro!}”.

Seto y los demás dejaron de leer y empezaron a reír imaginando la historia y aplaudiendo a la gran imaginación de Takki.
Sus carreras no se acabarían, no harían cosas malas y sucias (del todo), y Kenzo era un famoso productor de doramas y películas.

– Pero esperen… Ryo ha dicho que tendrían que seguir saliendo en…
– Sí, eso es cierto… Pero sólo algunos lo hacen y por voluntad propia. – Dijo Ueda. – Como Ryo.
– ¿Entonces todos nos equivocamos y Takki y Ed-sama sólo planeaban una nueva historia para nosotros?.
– Creo que sí. – Dijo Kenn.
– Bueno… Me siento bien de saber que no es nada malo…
– ¿Lo ves?. ¡Te lo dije!. ¡No te metería en nada malo See-chan!. – Dijo Tomo.
– Sí, como no… – Se quejó Seto.

Kojiciento. Cap6

Capítulo 6

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Seto se quedó callado, agradeció estar a oscuras y sólo llevar una pequeña lamparita que ya había apagado. Llevó sus manos hacia su nariz para no hacer ningún ruido y no gritar.
Se escuchó un fuerte golpe…
– Auch, auch… ¡Dueele!. – Era la voz de un hombre, una voz que Seto ya había escuchado antes. Decidió alumbrar con la lámpara aún presa del pánico y con las uñas enterradas en la tela de su asiento.
Grande fue su sorpresa al encontrar a Kenn tirado en el piso, sobre el costal.

– ¡Kenn!. ¡¿Qué haces aquí?!.
– ¡Chico nuevo!… ¡Menos mal que eres tú y no nadie más!. – Seto ayudaba a levantarse a Kenn.
– Sí… ¡¿Por qué traes vestido?!. – Señaló sorprendido hacia el cuerpo de Kenn. – ¡Y los labios pintados de rojo pasión!.
– Em… ¿Estrategia?.
– ¿De qué hablas?.
– Bueno, parece que tú también estás aquí por lo mismo, así que te contaré… Ed-sama tiene esta agencia de talentos, utiliza a los chicos para explotarlos y demás… Quería hacer esta agencia mucho más grande, por lo que iba a comprar a los D-Johnnys con ayuda de Kenzo, pero para eso, tenía que mandarle chicos a Kenzo para que él, produzca toda clase de cosas sucias… Y así, las carreras de estos chicos vayan en ascenso, aunque no en el medio que ellos quisieran…
– ¿Kenzo es el que hace las películas xxx?.
– Sí… Eso tengo entendido…
– ¿Y tú que haces con vestido?.
– Yo trabajo en los D-Johnnys, pero también trabajo encubierto aquí como Sachiko… ¿Entiendes?.
– Sachiko es… Mujer…
– Sí sí… Bueno, el punto es que, he venido a por el planificador de Ed-sama para ver si será mejor seguir con la compra de D-Johnnys y cual es nuestro futuro…
– Yo también vine por eso… O algo así. – Seto sacó de su chaqueta los trozos de papel arrugado en los que Ryo había expuesto el plan.
– ¡Ah que lindos dibujos!. ¿Quién los hizo?. – Kenn miraba encantado el plan.
– Ryo…
– ¡Le diré que me dibuje algo!.
– Bueno bueno, hagamos lo que dice aquí: busquemos todos los documentos y alguna cosa de valor.
– Entiendo… Creo que su súper agenda la guarda en… – Kenn fue directo hacia un cuadro en la pared y lo retiró de ella, se encontraron con una caja fuerte.
– ¿Cuál será la clave?. ¡Estamos perdidos!. – Chillo Seto.
– No no, será algo fácil… 1234. – La caja fuerte no abrió.
– Déjame intentar. – Dijo Seto. – 5678. – Incorrecto.

Dos intentos después, al no obtener resultados, Seto decidió llamar a Ryo y los demás.
– ¿Si diga?… ¿Ueda?… ¡Necesito la clave de la caja fuerte.
– No la sé, te pasaré a Ryo…
– ¿Ryo?… La clave de la caja…
– No la sé… Pregúntale a Takki…
– ¿Takki?… Sabes la clave de…
– No la sé~ No la sé~ querido Seto. Intenta con Chin-chan, él se la pasa metido en esa oficina.
– ¡Pero tu también!. Además, ¡¿Qué hace Chinen en un bar?!.
– ¡Seto-kun!. ¡Esto es muuuuuuuy divertido!. PumChaPumcha.
– ¡Chin-chan está ebrio!. – Dijo Seto asustado.
– ¡Hacen muuucho alboroto por una estúpida contraseña!. ¡Podría ser 2402 o algo así!. – Seto escuchaba la voz de Jin del otro lado.
– No puede ser 2402 Jin, sólo tú utilizas esa clave. – Decían Koki y Maru.
– ¡Ese niño ha interrumpido la fiesta!. – Seguía quejándose Jin. – Bueno, tengo una idea meeejor… Ed-sama, si tuvieras que poner una clave a algo y no quisieras que nadie la adivinara… ¿Cuál pondrías?. – Preguntaba.
– ¡Eso es fácil chicos!… ¡Es… claaaaro iiip… que podría… 11iiip22!.
– Ya lo tienes, ahora deja de molestar que nos divertimos viendo a Ed-sama beber descontroladamente. – Jin cortó la conversación.
– ¡La tengo Keen!. ¡Y Ed-sama está totalmente perdido!. ¡Hacía ‘iiip’ y todo!.
– Bueno bueno, ¿cuál es?.
– 1122. – Seto puso la clave, se escuchó un pequeño chasquillo proveniente de la caja fuerte. Abrió.

Dentro de ésta, encontraron una gruesa carpeta de aros, en la portada se podía leer ‘Ponnys & D-Johnnys’. Y también se podía apreciar otra escritura más abajo que ponía: ‘(Proyecto súper-hiper-mega-secreto :D)’. Era la letra de Takki.
Ambos se miraron extrañados y empezaron a hojear.
Había fotos de todos los P-Ponnys y de los J-Johnnys también… Debajo de sus fotografías había pequeñas notas de distintos colores.
Después de leer hoja por hoja, Seto y Kenn echaron a reír y guardaron la carpeta en el costal de Seto.

Kojiciento. Cap5

Capítulo 5

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– Necesito que te quedes aquí y obedezcas a Ed-sama.
– ¡No quiero!.
– ¡Vamos!. ¡Es fácil!.

– Entonces, ¡hazlo tú!. – Lo desafió Seto.
– Tonto, no se trata de quién lo haga o quién no; tu eres el único.

Habían dejado libre a Seto, ahora intentaría renunciar para siempre y nunca más meterse en ese tipo de cosas, en su lugar, seguiría estudiando y buscaría trabajo en una hamburguesería o algo por el estilo…
Pero antes, quería hacer lo que Ryo le había encargado. Esperaría al sábado, faltaban tres días.
Tres días en los que Seto pasó en casa sin salir, y los cuales, como de costumbre; pasó limpiando.

Era sábado por la tarde, Ryo y los demás ya habían llegado a casa de Seto.
– No hay tiempo Seto-kun. – Dijo Kame.
– ¡No quiero ir!.
– Elegimos este día porque Ed-sama nos invitó a una reunión en un fabuloso bar de la ciudad, así que mientras tanto, tu podrás acceder a su oficina, donde no habrá nadie y podrás robar los documentos y todo eso. ¿Entiendes?.
– Aún no entiendo bien… ¿Qué tengo que robar?.
– ¡Todo!. Bueno, sólo los papeles, carpetas, su directorio y si encuentras algo de valor, también. – Dijo Ryo.
– ¡No quiero ser un ratero!.
– No serás nada de eso… Además, tendrás suficiente tiempo. – Ryo fue en busca de lápiz y papel y se puso a dibujar. – Tenemos a Ed-sama, estamos nosotros, contamos con Yamapi, ah y Jin, los cuales se encargarán de emborrachar a Ed-sama, a Takki y de paso, a ellos mismos… Mientras tanto, tú estarás en la oficina de Ed-sama hurtando todo a tu paso… Cuando termines, vuelves a casa de Jin, me llamas y listo, acaba la fiesta.
– ¿Y para qué haré todo eso?. – Preguntó Seto aún confundido.
– Bueno es sencillo, es para salvarnos el pellejo y hacer una magna agencia… Además de saber los planes malvados que se traen esos dos…
– No lo haré.

Una hora después, Seto estaba afuera de las oficinas de los P-Ponnys. Iba vestido de negro, con un gran costal negro a la espalda y antifaz, negro también.
– ¡Parece salido de una película de acción!. – Gritaba Tegoshi cada vez que lo veía.
– ¿Y si llamo demasiado la atención?.
– No hay nadie aquí hoy tontito, bueno vamos, ¡apúrate!. – Ryo le dio un empujón y lo introdujo a los P-Ponnys.
Efectivamente todo estaba oscuro dentro, no había nadie.
Seto dio media vuelta para regresar con sus compañeros, pero la limosina en la que iban ya había arrancado. En medio de las oscuridad, a lo lejos, se escuchan los gritos de ‘El trío feliz’ que ya entraba en ambiente antes de llegar a la reunión.
Seto fue corriendo directo a la oficina de su jefe, todo estaba en orden.

En la pared, había grandes archiveros, pero todos estaban vacíos.
Seto se puso a buscar entre los cajones y sobre el escritorio. Encontró la agenda, así que la guardo rápidamente, también guardo una fotografía de varios P-Ponnys que posaba sobre una mesita de té y también, unos calcetines y una corbata de Takki que encontró bajo el escritorio.
Se echó contra el sofá pensando que aquello era absurdo y por qué tanto interés en deshacerse de Ed-sama y quedarse con su negocio.
Alguien abrió la puerta.

Kojiciento. Cap4

Capítulo 4.

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Al día siguiente, Seto despertó entre cajas de pizza y latas vacías de Sake barato.
Había sido una noche agitada entre la celebración de quien sabe qué y la evidente diversión que se traían Kame y Jin en la otra habitación.
Sonó el timbre, pero antes de que alguien pudiera ir a abrir, Tomo ya se encontraba dentro.
– ¡See-chan!. ¡Estás vivo!. – Gritaba Tomo mientras se abría paso entre los cuerpos de todos los presentes.
– ¿Dónde está Dori? ¡¿Pensabas que estaba muerto?!.
– Dori no vino… Pero en su lugar, ¡he traído a Ryo!.
– ¡Ryo!. – Fueron corriendo todos a recibirlo, incluidos Kame, Jin y Ueda.
Seto se quedó recostado sobre las cajas vacías de cartón.

– Bueno chicos… – Hizo una pausa. – Y Ueda… He ideado un plan mucho mejor que el anterior.
– ¡Dilo hombre!. – Dijo Koki.
– Hacemos que Seto se venda a Kenzo, lo convence de que lo haga dueño de los P-Ponnys; una vez Seto en el poder, mezcla ambas compañías: D-Johnnys y P-Ponnys… Me entrega el poder a mí, así que quedo como presidente, Tegoshi será mi hermosa secretaria… Ustedes, los empleados, Shige… Pensaré algo útil para él… Taguchi, podría ser el animador que atrae clientela haciendo ridiculeces bajo el rayo del sol… También podemos seguir explotando a Yamapi y sacando provecho del amor de ciertas personitas – señalo hacia Kame y Jin- … Y Seto-kun será… ¡El intendente!. – Ryo exponía los nuevos planes con las latas vacías del piso mientras todos, en círculo observaban perplejos ante tanta inteligencia y perversidad.
– ¡No quiero hacer limpieza nunca más!.
– Es tu destino See-chan. – Dijo Tomo.
– Pero mientras tanto, tenemos que seguir fingiendo que le somos fieles a Ed-sama y tenemos que seguir actuando en esas horribles películas porno…
– ¡PELÍCULAS PORNO!. – Grito Seto mientras saltaba de la basura. – ¡¿SALEN EN PELÍCULAS PORNO?!.
– Así es…
– ¡No quiero!. – Seto se volvió a poner pálido y cayó sobre el piso.
– Bueno, Takizawa podría tener toda clase de planes para nosotros, así que no digan nada y sigan como si nada… Tampoco le digan nada a Kenn ni a Matsumoto, seguro que ellos desde los J-Johnnys también planean algo malo. – Ryo aplastó dos latas y salió del departamento, todos fueron tras de él, excepto Seto que seguía impactado.

Como ya había pasado un buen rato y nadie había vuelto, Seto inconcientemente se puso a levantar todo el desastre y a fregar el piso, sacudir el polvo de los muebles y poner todo en su sitio.
“Quiero salir en revistas y tener 50 photobooks, escuchar mis canciones en la radio y ver mi rostro en la TV… Pero, ¡no salir de muerde almohadas en una película casera!” Pensaba mientras se sonrojaba y mejor cambio sus pensamientos.
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En todo Japón, todo el mundo estaba agitado ya; los adultos preparaban rápidos desayunos e iban rumbo al trabajo, los niños miraban televisión mientras se alistaban para ir al colegio y las jovencitas, despertaban dándole los buenos días a los afiches de sus D-Johnnys y P-Ponnys favoritos que se encontraban pegados sobre corchos y la pared.

En algún lugar, la cabeza de Hideaki Takizawa se llenaba de los “Buenos días” que siempre recibía.
– Buenos días mis queridas fans… ¡Tengo que hacer algo por ustedes!. – Decía en voz alta.
Se levantó, tomó una rápida ducha y emprendió camino hasta su adorado trabajo.
Cuando llegó, fue directo a la oficina de Ed-sama y entró decidido.
– Buenos días Takki, llegas temprano hoy.
– Sí señor, tengo una buena alarma despertadora…
– Bueno, hablemos de los negocios de esta quincena…
– Sí, verá… Parece que D-Johnnys y P-Ponnys se fusionarán, ¿cierto?. Por lo que, tendremos más trabajo y esas cosas… Además, de que los miembros de ambas agencias se han visto envueltos en varios escándalos recientemente…
– Así es, pero siempre lo solucionas tú. – Interrumpió Ed-sama.
– Sí, pero ahora tengo una idea mejor…
– ¿Se trata de un nuevo súper-escándalo?.
– Todo será improvisado, señor.
– Perfecto… Bueno, ¿de cuánto estamos hablando?.
– Aún no es seguro, pero hablaré con ellos y lanzaré la convocatoria.
– Y adviérteles que si no se presentan hoy mismo a verme, no recibirán su parte.
– ¿Y cuándo la han recibido?.
– ¡Ve y llámalos!

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A la semana siguiente, Seto seguía viviendo en el apartamento de Jin con los demás, y de vez en cuando Dori y Tomo iban de visita.
Una de esas ocasiones, llegaron con prisa y anunciaron que dentro de pocas horas se llevaría a cabo el plan de Takizawa.
Todos salieron corriendo, Ueda llevaba casi arrastrando a Seto, quien no quería ir.

Llegaron de nuevo al prostíbulo disfrazado de agencia: El edificio principal de los P-Ponnys.
Ed-sama hizo una mueca perversa al ver a todos los chicos llegar; pero ésta se marcó más cuando notó como Ueda forcejeaba con Seto para hacerlo entrar.
Takki los dirigió a la sala de reuniones, donde tres hambrientas fans por jugosos chismes los esperaban.

– ¡Bienvenidos queridos D-Johnnys y P-Ponnys!. – Decía animosamente Takki. – Hemos organizado esta convivencia con tres afortunadas fans y aquí ellas preguntarán cosas a ustedes como parte de una encuesta comercial.
– Ah~, Takki y su perversa manera de ver los negocios. – Susurró Ryo.
– Bien, les presentaré a los chicos: – Takki hizo música de tambores -.

De los P-Ponnys: Nikishido Ryo -quien traía cara de fastidio-, Akanishi Jin -quien estaba fumando-, Kamenashi Kazuya -que miraba y escuchaba atento-, Ueda Tatsuya -quien impedía que Seto saliera corriendo-, Nakamaru Yuichi -que también miraba con atención y le ayudaba a Takki a hacer la música-, Tanaka Koki -quien cuidaba de su hermano-, Tanaka Juri -quien jugaba con el cabello de Seto-, Yamada Ryosuke -quien alejaba a Chinen de su hombro-, Chinen Yuri -Que dormía sobre el hombre de Ryosuke- y Seto Koji -quien a como de lugar, quería huir-. Así como todos los demás que no están aquí hoy pero que seguro ustedes, las queridas fans, ya conocen.

De los D-Johhnys: Matsumoto Jun -quien se miraba las uñas-, Yamashita Tomohisa -quien molestaba a Jin-, Tegoshi Yuya -quien sonreía y hacia guiños para las fans-, Masuda -quien también interactuaba con las fans-, Kenn -quien se había unido a la fumadera con Jin-, Shige, Tamamori, mi querido Tsubasa -quien estaba al lado de Takki-, Ikuta Toma, y también todos los que faltan el día de hoy.
Después Takki tomó aire y fue a buscar un poco de agua.

– Bueno, la dinámica de hoy es sencilla, ustedes les harán preguntas a los chicos y en base a sus respuestas, veremos si es conveniente mezclar ambas agencias. – Tsubasa había tomado el lugar de su amigo.
– ¿Tenemos que responder todas las preguntas?. – Preguntó Ryosuke desde su asiento.
– ¡Sí!. ¡Comencemos!. – Una fan levantó la mano enseguida.
– ¡¿A quién odian más de ambas agencias?!. – Preguntó.
– ¡Yo sé esa!, ¡Yo sé esa!. – Gritó Ryo. Todos lo miraron de reojo.
– Ryo, no es necesario que contestes a esa. – Dijo Takki quien ya había retomado su puesto como animador y moderador.
– ¡Pero yo sé la respuesta!. ¡Ganaré el premio!.
– ¡Esto no saldrá en la televisión ni en ningún otro medio de comunicación y no hay premios aquí!.
– Ah~~. – Ryo guardó silencio.
– ¡Yo tengo una pregunta para Ueda-sama!. – Dijo otra fan.
– Adelante…
– Ueda-sama… ¿Odias a Ryo?.
– No, para nada, de echo, le he comprado un pececito. – Respondió Ueda mientras sacaba de debajo de la mesa una pecera.
– ¡Que liiiindo!. – Chillaron las fans.- Ryo aceptó su obsequio gustoso.
– Deberíamos llamarlo “El pequeño pececito dorado de Ryo”. – Bromeó Koki.
Todos rieron.
La reunión duró 150 estúpidas preguntas más y aparte una sesión fotográfica y de autógrafos.

Cuando todos se iban, Ryo, pecera en mano, detuvo a Seto.

Kojiciento. Cap3

Capítulo 3

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Seto no entendía nada y hacía demasiadas preguntas.
– ¿Quién eres?. ¿Qué haces aquí?… Sé quien eres… ¿Esto es un secuestro?. Avísale a Dori, no a Tomo…
– ¡Ah no es un secuestro!. Sólo quiero salvarte de tu jefe, Kenzo y Sachiko.
– ¿Porqué?!. – Gritaba Seto.- ¡¿Porqué?!.
– Por que si sigues con ellos, podrías quedar como Yumehito… En la ruina total.
– ¿Qué ese no era el trabajo de Yamashita-sama en Kurosagi?… Salvar gente usada y estafada.
– ¿Lo viste?. ¿Verdad que el final es…? – Ueda se detuvo. – ¡Démonos prisa y dejemos de hablar de doramas!.
– Siento que me voy a desmayar…

Siguieron caminando hasta llegar a un conjunto de departamentos. De inmediato, Ueda lo llevó al 14B y abrió la puerta con la llave que estaba debajo del tapete.
– ¡Ya llegué JiiinJiin!.
– Ruidoso, despertarás a Kame. – Jin se encontraba tocando guitarra en el sofá.
– ¡Tú también con todo el escándalo que haces siempre que prácticas!. Bueno como sea, he traído a Seto Koji y espero que lo cuiden bien…
– Buee…Nas… Tardes. – Dijo totalmente confundido Seto.
– ¿Cuidarlo?. ¿Nosotros?. ¡No, que para eso he traído a Koki!.
– Pensé que él tenía que cuidar a Juri…
– También lo traje… – Koki, Nakamaru y Juri salieron de otra habitación saludando a todos los presentes.
– ¡Maru!. ¡¿Tú qué haces aquí?!. – Dijo Ueda.
– Pensé que necesitarán de mis habilidades y conocimientos adquiridos durante el ‘Rescue’.
– ¡Otra vez presumiendo de eso!. – Dijo Jin.
– Etto… ¿El dorama?. – Intervino Seto.
– ¡Sí!. ¡¿Me has visto?!.
– Sí… Es bueno… Etto… ¡¿Por qué parecemos fugitivos y Tanaka-san nos protegerá mientras nos refugiamos en este pequeño apartamento en casa de su cómplice?!. – El dramatismo de nuevo invadía a Seto.
– No te preocupes, cuando todo este listo, Dori o Tomo vendrán por ti…
– ¡No quiero estar aquí!.
– Es seguro que Ed-sama te esté buscando, antes de vender la mercancía, necesita probarla… Y también necesita a un criado.
– ¿Qué su criado actual no era Chinen?. – Habló Juri.
– ¡Es cierto!. – Dijo Ueda. – Bueno, parece que ahora quiere a Seto como sirviente privado, realmente le interesa.
– ¡Suficiente tengo con limpiar, lavar, planchar y cocinar para Dori y Tomo!. – Se quejaba Seto.
– Bueno bueno, eso no es problema. Sólo te usaremos un poquito. – Habló Jin.
– ¡Ustedes también!. – Seto daba leves golpecitos sobre el torso de Ueda.
– Luego te explicamos el plan, mientras tanto, te quedarás aquí con Jin y Kame… Y los demás.
– ¡No quiero!.
– ¡Deja de lloriquear!. – Se quejó Jin. – ¡Este es el único lugar seguro y no te soportaré demasiado si sigues con esa actitud.
– Entiendo… – Seto se aferró a el brazo de Ueda.
Éste le acarició la cabeza y fue a sentarlo sobre el sofá mientras los demás buscaban cosas en el refrigerador, las alacenas y hasta debajo del televisor.
– ¡Kameeee!, ¡Tenemos haaaambre!. – Gritaba Koki.
– ¡Vas a despertar a Kame!. – Decía Jin mientras iba a darle coscorrones a su compañero.
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Del otro lado de la ciudad, Hideaki Takizawa ordenaba papeles dentro de la oficina de Ed-sama en compañía de Kenzo y su ahora esclavo Yumehito.
– ¡¿Dónde está Seto?!. – Se preguntaban entre sí Kenzo y Ed-sama.
– ¡¿Dónde está Seto?!.
– Señores, como sabrán, esto de llevar los negocios es lo mío… No soy niñera.
– ¡Tenía planeado el futuro de ese chiquillo!.
– Igual que el de todos. – Rió Kenzo.