Johnnylandia

Un lugar de ficción fangirleska de Ikemens asiáticos!!!

Archivo para Angustia

Amor eterno (JaeChun)

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Título: Amor eterno
Autor: Lilith 
Pairing: JaeJoong & YooChun / DBSK
Tipo: One-shot
Género: Shonen-Ai  / Angs
Tipo: One-shot
 ~Forever love – X-JAPAN
10/08/12
N/A: No estaba muy segura de publicar esto, pero pues ya que estaba escrito…
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Minuto a minuto, la enorme ciudad comenzaba a adquirir vida. El cielo, normalmente teñido de colores pastel a esa hora, mostraba un gris plomizo que hacía que todos llevaran la sombrilla a la mano. Los coches tenían ya abarrotadas las avenidas y, cual hormigas, las personas salían por las escaleras de las estaciones del subterráneo desparramándose en ambos sentidos de la calle hasta donde alcanzaba la vista. El olor a café y tabaco entremezclados con smog era el aroma de cada mañana en Tokio y en medio de aquel cuadro de vida citadina, un par de chicos bajaban de un taxi estacionado afuera de un lujoso hotel en una de las zonas más exclusivas de la región.
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El frío denotaba aún más la extrema blancura de su piel, que hacía resaltar sus labios rojos y sus enormes ojos oscuros. Esperaba pacientemente en la acera con las manos en los bolsillos de su abrigo negro y escondiendo la mitad de su rostro debajo de la gruesa bufanda gris oscuro que lo protegía del frío sin quitarle la mirada de encima al chico que se inclinaba hacia el conductor para pagar la tarifa de viaje. Un pensamiento poco inocente se coló en su mente arrebatándole una leve sonrisa que se apresuró a ocultar con el dorso de su mano al tiempo que apartaba los ojos de esa silueta que tanto le gustaba para fijarla en los ventanales de la fachada que se alzaba frente a él. Debía guardar la compostura, apenas eran las nueve de la mañana y ya estaba pensando en llevarse a su novio a la cama. Ciertamente se había terminado por contagiar de su perversión.
-¿De qué te ríes?… La gente creerá que estás mal de la cabeza…- Esa voz, su voz, siempre le había parecido la cosa más seductora del universo y en ese momento estaba acompañada de esa sonrisa tan sincera y dulce que tanto le fascinaba.
-De nada… Si te lo dijera, de seguro no llegarías a la conferencia…- Sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso al recordar lo que había imaginado, así que desvió la mirada a otro lado intentando recuperar la compostura.
-Mmm… Y tú cómo sabes que quiero ir a esa conferencia, ¿eh?…- Lo mataba cada que hacía eso. Y es que sentía tantas y tantas cosas cuando le susurraba con ese timbre de voz tan profundo al oído, que sentía que sus piernas se volvían de gelatina.
-Eres un pervertido, Park YooChun…- Decía en voz baja mirando a su alrededor y rogando porque nadie hubiera reparado en su conversación. Su sonrisa tímida lo decía todo. Se había salido con la suya: en verdad le encantaba provocar así al mayor, le parecía tan adorable que no podía evitarlo.
-Pero eso es lo que más te gusta de mí, ¿no?…- Susurró en su oído rozando discretamente con el dedo índice su cadera deteniéndose al llegar a la ingle siguiendo aquel recorrido poco decente por el cuerpo de su novio con los ojos, esa mirada cargada del más puro deseo. Lo miró directo a los ojos con expresión provocativa al ver que se estremecía al llegar a ese sensible lugar. Sus mejillas no podían ponerse más rojas. Apartó súbitamente la mano. -Vamos… Tengo una charla que dar…- Tomó su maleta y echó a andar dejando al otro pobre al borde del colapso parado a mitad de la banqueta tratando desesperadamente de controlar su respiración y los latidos de su corazón. -¿Jae?… ¿No vienes?…- Su enorme sonrisa lo esperaba un par de pasos adelante.
-Eres un malvado, ¿sabías?… A veces creo que sólo te gusta molestarme…- Le hizo un puchero de fingida indignación y corrió para alcanzarlo.
-No digas eso, Jae…- Acarició suavemente su mejilla con el dorso de la mano y le acomodó la bufanda al reparar que su piel estaba fría. -Sabes que no hay nadie en este mundo que te ame tanto como yo…- Y ahí estaba, desbordándose a través de sus ojos desde su corazón, ese inmenso amor que no le cabía en el cuerpo cuando se trataba de su primer y único amor. Pasó su pulgar por su labio inferior. Un gesto que sólo ellos entendían: quiero besarte ahora.
-YooChun…- Suspiró. No. Había algo en lo que su novio se equivocaba. No era su lado pervertido lo que más le gustaba de él, sino esa mezcla perfecta entre la ternura y la pasión con la que siempre lo había amado y la forma tan sincera y directa de demostrarle todo lo que sentía por él con tan sólo una caricia, una mirada.
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Una vez más. (RyoTego)

Título: Una vez más.

Pairing: Ryo & Tegoshi/ NEWS

 ~One more time, one more chance – Yamasaki Masayoshi~

Tipo: One-shot

Género: Shonen-Ai

To: Luz (partner, espero que te guste la conti tanto como la primera parte y que dejes de odiar a la Hime por hacer llorar a la Hebi XD  en el prox shot lo perdonarás)

N/T: Esta es la secuela del fic “Una Mentira” )

 

Se había ido. Todo mi mundo era una prueba de su paso por mi vida. Mi cama, mi ropa, mi almohada, todo aquí seguía oliendo a él. Todas las noches me despertaba empapado en sudor llorando debido a la angustia y al miedo de estar solo y veía su rostro desvanecerse de mi lado cuando trataba de tocarlo buscando un poco de consuelo en su sonrisa dulce.

Sabía que no estaba ahí, no tenía por qué estar ahí, lo entendía a la perfección, pero aún así, tontamente lo buscaba en cada rincón de la casa al llegar, esperando que hubiera vuelto mientras no estaba y que me diera la bienvenida como siempre en medio de un abrazo y miles de besos, pero la respuesta era siempre la misma: un silencio absoluto que me oprimía el pecho hasta hacer que mis lágrimas fluyeran sin cesar, hasta que ya no podía llorar más.

Lo veía en todas partes. Fuera a dónde fuera e hiciera lo que hiciera, él siempre estaba ahí en algún lugar. ¿Cuántas veces me había desviado de mi camino a casa al salir de la oficina por ir detrás de alguien que juraba que era él sólo para comprobar al final que no era más que una mala pasada de mi imaginación desesperada por recuperarlo?

Ah… estaba tan cansado de ver su figura en alguna estación del tren,  cruzando alguna calle, dentro de alguna tienda, saliendo del centro comercial. Tan cansado de escucharlo llamarme de pronto mientras yo caminaba cabisbajo en medio de la multitud haciéndome voltear súbitamente tan sólo para comprobar que no estaba ahí. ¿Hasta cuándo se iba a prolongar esta pesadilla? Mi mente estaba a punto de cruzar esa delgada y apenas perceptible línea entre la imaginación y la locura. Sí, sabía que no tenía por qué estar ahí… pero mi mente no dejaba de evocarlo a cada segundo, alimentada por mi corazón con cada recuerdo vivido que evidenciaba su ausencia haciendo del vacío que me había dejado, un abismo oscuro, temible y eterno al que estaba a punto de caer inevitablemente. ¿Cómo no pude presentir el final de esta historia? Creí que lo conocía, que sabía lo que sentía, cómo pensaba. Me equivoqué… puede que así haya sido siempre, que sólo haya sido su entretenimiento, un premio de consolación, o que algo ajeno a su voluntad lo apartara de mi vida… eso era lo que yo quería creer, que se había ido porque no tenía más remedio que hacerlo… tal vez nunca lo sabré. Estaba tan felizmente enamorado de cada milímetro de su existencia que no pude ver lo que estaba pasando. Tal vez no quise verlo.

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