Johnnylandia

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Un rayo de Luz. Cap2

UN RAYO DE LUZ
Fic x Cap
YamaChii
~ Bokura no machi de~
15-04-10


Capítulo 2: Abrazando el eco de tus palabras.

Terminamos exhaustos tirados sobre la duela de madera, Tsubasa-senpai hablaba con Yuma a unos metros de donde estábamos, en realidad a mí no me importaba, tú estabas junto a mí, con tu cabeza recostada en mi abdomen mientras jugueteabas con los dedos de mi mano derecha, siempre me daban cosquillas cuando lo hacías pero en cierta manera era una sensación agradable… Me gustaba que me contaras este tipo de cosas, a veces creías que me aburrías porque considerabas que eran cosas sin importancia que sólo decías para pasar el rato, pero para mí eran cosas completamente relevantes, cosas que me decían mucho sobre ti y lo que te gustaba, sobre lo que pensabas, lo que sentías… y yo era feliz de poder escucharte.

-Ne, Yama-chan, ¿hay alguien que te guste?-

-¿Eeeeh?- Tu pregunta me sacó de onda por completo, pues cinco segundos antes estabas hablando sobre lo mucho que te gustaban los pastelillos rellenos de crema con frutas encima que vendían cerca de mi casa.

-Jajajaja, que lindo Yama-chan, te sonrojaste…- Esa sonrisa picara por no decir que un poco maliciosa de tu parte me encantaba, pero no podía decirte que ese color rojo en mis mejillas se debía a que me mirabas de esa manera y a que preguntabas algo a lo que en verdad quería responder con sinceridad, pero cuya respuesta no podía pronunciar en voz alta…

-Chii-chan, ¿por qué preguntas esas cosas?- En automático te giraste hasta quedar sobre mí mirándome con los ojos llenos de curiosidad.

-Waaa! Eso quiere decir que Yama-chan tiene alguien que le gusta, ne? Ne? ¿Me vas a decir quién es?- Si seguías hablándome en ese tono y mirándome así no iba a poder soportarlo, eras tú quien me estaba dando la oportunidad para confesarme… pero no podía… no era el lugar y definitivamente no era el momento… Estaba tan nervioso que ni siquiera había notado que Yuma estaba escuchándonos y venía hacía nosotros.

-Chinen-kun… ¿vamos por jugo?- Le decía extendiéndole la mano con su mejor sonrisa.

-¿Jugo? Mmmm… si quiero… pero Yama-chan y yo estamos hablando de algo importante…- No quería admitirlo, pero por primera vez me dio gusto que Yuma fuera tan inoportuno.

-No pasa nada, podemos seguir hablando en cualquier momento, ¿verdad? Yo también terminé sediento, vamos por algo para beber…- Por la forma en que Yuma me miró, entendí que no le agradaba la idea de que yo fuera con ellos, y entendí también que en realidad sólo lo estaba haciendo para llevarse a Chinen lejos de mí… Definitivamente Yuma sabía lo que yo sentía por Chinen, del mismo modo en que yo lo había descubierto a él.

-Ok~! Vamos por jugo~!- Chinen tomó la mano de Yuma y se levantó. –Yama-chan~… Vamos!- Se volvió y me dio la mano para ayudarme a levantarme, cosa que tampoco le agradó a Yuma.

-Si! Vamos!- Como siempre, me sujetaste con fuerza para servirme de apoyo.

-Jugo~! Jugo~!- Jugabas con mi mano, meciéndola de un lado a otro mientras me sonreías, tan lindo como sólo tú podías ser.

-Chicos, recuerden que más tarde tienen ensayo para el Shonen Club, así que no tomen cosas frías… Nos vemos mañana…- Nos decía Tsubasa-senpai con su habitual sonrisa.

-Si~!- Respondían al mismo tiempo Chinen y Yuma, ante lo cual se voltearon a ver y echaron  a reír. Tsubasa- senpai salió de la sala de ensayos mirándonos divertido.

-Ah!-

-¿Qué pasa?- Me preguntabas al escuchar mi expresión de sorpresa.

-Voy por mi cartera… ya vengo…- Corrí hacia los vestidores.

-Ok~! Te esperamos…- Escuché que decía Chinen mientras abría a puerta.

Sé que no me tardé ni tres minutos, pero cuando salí ya no estaban… Sin duda había sido Yuma, nunca te habrías ido sin mí y menos si habías dicho que me esperarías… La verdad es que no me extrañó del todo, no era la primera que esto pasaba estando con Yuma, pero antes era menos doloroso… al menos estaban Kento y los demás cuando Yuma se llevaba en Chinen, pero ahora ellos no estaban y yo estaba solo en medio de aquel enorme salón de espejos.

La verdad es que yo ni siquiera pensaba comprar algo, en realidad pensaba comprárselo a Chinen, después de todo yo tenía mi botella de agua en el casillero… Sin saber qué más hacer, volví por mi reproductor y salí a caminar un poco.

-Yamada-kun…- Alguien me llamaba, volteé enseguida porque reconocí la voz.

-Nishikido-senpai…- Después de la película que habíamos grabado juntos y de que hubiese trabajado con Yokoyama-san, se había vuelto común que tanto los senpai de NEWS como de Kanjani8 me saludaran cuando me veían y que Nishikido-senpai se detuviera a platicar conmigo cuando nos encontrábamos en la agencia.

-¿Hora libre?-

-Sí, tuvimos ensayo de baile, pero ya terminó…-

-Debe ser un poco duro trabajar en dos grupos siendo tan joven, verdad?-

-No, mucho… es divertido y diferente… no sé cómo explicarlo…-

-Ah, te entiendo, es como cuando me preguntan cuál grupo me gusta más… no puedo decir que uno me guste más que otro, porque todo es diferente entre uno  y otro pero ambos son geniales y únicos, así que no puedo preferir uno en particular…-

-Pues yo prefiero estar con todos los JUMP…-

-¿En verdad? ¿Y eso? Yo no podría decidirme así de rápido, ambos tiene cosas que me gustan… Supongo que no es por Chinen-kun, ¿verdad?-

-Uhn…- Me sonrojé un poco al notar que había respondido en voz alta sin darme cuenta.

-Mmmm… supongo que ya que son sólo ustedes tres, debe ser difícil no llevarse bien con uno y llevarse muy bien con el otro y que entre ellos no haya problema, ¿verdad?- Aunque siempre parecía despreocupado y desinteresado, Nishikido-senpai era en verdad quién más se daba cuenta de las cosas, no por nada decían que él era el líder en las sombras de NEWS.

-Sí, es algo complicado…- Decía con una risita boba, aunque Yuma no me cayera bien, no me gustaba admitirlo frente a los demás, para mí era casi igual que hablar mal de él, y eso me desagradaba, así que prefería mencionarlo lo menos posible, de hecho el único que sabía que no nos llevábamos del todo bien era Yuto, porque él se dio cuenta de que tampoco yo le caía bien a Yuma, pero cuando me pregunto, me limité a decir que no sabía.

-Ah, no te preocupes… las cosas mejorarán poco a poco, lo peor que puede pasar es que Chinen se dé cuenta de lo que pasa y se sienta mal por ello, pero al final será él quien haga de mediador entre ustedes…-

-Ryo-chan! Es hora!- Subaru-san lo llamaba desde el descanso de las escaleras.

-Ya voy!… Bueno, pues nos vemos luego…- Me dijo con una sonrisa mientras me daba unas palmaditas en el hombro.

-Sí, gracias por todo senpai…- Vi como se alejaba escaleras arriba mientras sus palabras hacían eco en mi cabeza… Después de todo, lo que había dicho no era algo desconocido para mí, estaba perfectamente consciente de que esa era una posibilidad en todo esto, y no quería darle ese tipo de carga a Chinen, él no tenía porque verse entre la espada y la pared por nuestra culpa… al menos yo no lo quería así, aunque a veces me daba la impresión de que era exactamente lo que Yuma pretendía… al parecer se sentía muy seguro de que Chinen lo preferiría a él… yo por mi parte no lo iba a poner a decidir algo así, no era justo.

-Yama-chan~!- Tu voz era inconfundible para mí estuviese donde estuviese, así que fingiendo una sonrisa para que no notaras cómo me sentía, volteé a verte. -¿Por qué no fuiste a alcanzarnos?- Parecías sentido haciéndome pucheros deteniéndote frente a mí de golpe apuntándome con dedito acusador.

-Lo siento, es que justo cuando salí me encontré a Nishikido-senpai en el pasillo, justo se acaba de ir con Subaru-san… lo siento…- No parecías muy feliz con mi explicación, pero el gesto fruncido que denotaba tu “enojo” desapareció enseguida.

-Me hubieras mandado un mensaje para avisarme…- Aún me estabas reprochando que no fui contigo, la verdad es que eso me dio un poco de gusto porque para mí, quería decir que me habías extrañado.

-Lo siento… no traigo mi celular, y pues apenas iba a buscarlos cuando llegaron…-

-¡Ah~! es que no quisimos tardarnos para no dejarte solo, ne~?- Volteó a ver a Yuma pero él se hacía el que revisaba cosas en su celular y no le respondió.

-Gracias Chii-chan!- Te despeiné como era mi costumbre mientras acariciaba tu cabeza. Comenzaste a jugar con las pulseras de mi muñeca para completo desagrado de Yuma que nos miraba molesto de vez en vez.

-¿Chinen-kun, vamos a quedarnos aquí?- Dijo cuando por fin guardó su celular en el bolsillo lateral de su pantalón.

-Mmmm… supongo que no, Yama-chan, ¿qué quieres hacer mientras comienza la próxima hora?- Seguías jugando con mi mano, aunque a veces me daba la impresión de que hacías eso sólo para tomarme de la mano, una parte de mí me decía que eso no era verdad, que era sólo lo que a mí me gustaría que fuera; pero cual fuera la razón por la cual lo hacías a mí me hacías feliz con algo tan simple como eso… y como a  Yuma parecía molestarle, yo lo disfrutaba el doble.

-Mmmm… no lo sé, ¿quieres hacer algo tú?- La verdad es que sabía muy bien que cuando tú lo preguntabas era porque ya se te había ocurrido algo y sólo querías ver si alguien tenía una mejor idea para que de lo contrario se hiciera lo que querías. Y ya que yo no tenía muchos ánimos de nada, prefería hacer lo que sea que se te hubiera ocurrido, sabía que a final de cuentas sería algo divertido o por lo menos fuera de lo común, así que estaba bien, cualquier cosa era mejor que quedarnos los tres dentro de nuestra sala de ensayos.

Mmm… ¿pues que tal si vamos a ver a los JUMP? ¿Los molestamos al celular? Deben estar en ensayo de baile a esta hora, no? Vamos y les timbramos y cuando vayan a contestar, colgamos…- A veces podías ser completamente un demonio detrás de aquella carita angelical, pero aún cuando fueras travieso me gustaba ese aspecto de ti. Además en verdad resultaba gracioso hacerle eso a Yuyan, porque a pesar de que sabía que lo hacías por jugar no dejaba una vez sin tratar de contestar, era tan inocente para ser uno de los BEST, pero supongo que eso mismo era lo que te hacía tan cercano a él; pero a diferencia de Daiki o Yuto, de Yuyan no sentía celos en lo absoluto porque era demasiado lento, por no decir que tonto como para darse cuenta de lo que él mismo pudiera sentir por ti, para él siempre era un juego cada una de tus exageradas muestras de cariño, en todo caso me preocupaba más que fueras tú quien estuviese interesado en Yuyan, y en parte era esa pequeña pero fuerte posibilidad la que me hacía callar lo que sentía; después de todo alguna vez te escuché decir que había alguien dentro de los JUMP que te gustaba mucho y sólo podían ser o Daiki o Yuyan.

-¿No es eso un poco aburrido Chinen-kun?- A Yuma no le agradábamos, eso era más que obvio, no le agradábamos porque  a nuestro lado, él dejaba de existir para ti después de unos minutos, porque o estabas jugando con Daiki y Yuyan, o haciéndote el lindo con Yabu o Yuto, o bien, haciendo el tonto con Hikaru, Inoo o conmigo.

-Mmmm… ¿tú crees? ¿Entonces qué propones Yuma-kun?- Parecías un poco decepcionado de su comentario y aunque yo quería alentarte a ir a la sala de los JUMP, sabía que al final no lo haríamos porque no te gustaba hacerlo sentir incómodo; después de todo, eras muy lindo para hacer algo sin pensar en él.

-¿Por qué no vamos a tomar aire a la terraza un rato? A estas horas no debe haber ninguno de los senpai ahí porque están en ensayos, no?- La verdad es que eso se me había ocurrido desde hacía un par de días cuando me percaté de ese detalle… pese a que por lo general los senpai estaban ahí a medio día, últimamente no había nadie entre las 11 y 1 de la tarde, porque la mayoría preferían no tener hora libre a medio día para irse más temprano por la tarde.

-Waaaa! Yama-chan! Eso suena genial! ¿Vamos?- En verdad parecía haberte gustado mi idea, pero cuando le preguntaste él si quería ir supe de inmediato que diría que no, igual no me importaba porque en verdad si quería ir a la terraza pero no con él… ya tendríamos alguna otra oportunidad de ir nosotros.

-Mmmm…  creo que paso… Si quieren vayan ustedes, yo me quedaré  practicando algunas notas en el salón…- Su actuación era tan poco creíble ante mis ojos, sabía que en verdad él también quería ir ahí pero a solas contigo.

-Yuma-kun…- Sonabas triste, pasando la mirada de mí a Yuma… Era doloroso verte en tal predicamento porque tú no podías elegir entre dos personas que eran importantes para ti, y yo pensaba que no era justo para ti ponerte en esta posición, así que lo mejor era terminar con tal problema.

-¿Y qué tal si simplemente volvemos y nos distraemos haciendo algo mientras comienza? A final de cuentas ya hemos perdido mucho tiempo en lo que nos ponemos de acuerdo, creo que ya es mejor si nos quedamos dentro y pasamos el rato jugando a algo… faltan sólo quince minutos para que nos reunamos con Koyama-senpai en el estacionamiento para ir al teatro, no?-

-Sip, supongo que tienes razón Yama-chan…- Sin más ni más Yuma echó a caminar de regreso a nuestra sala de ensayos, lo  mirabas un poco confuso por su reacción.

-Vamos Chii-chan, hay que tener todo preparado sólo para irnos, podemos pasar el rato mientras alistamos nuestras cosas, qué dices?-

-Mmm… yo quería ir a la terraza como Yama-chan proponía…-

-¿En verdad? ¿Qué te parece si vamos más tarde?-

-Sí~! ¿Me prometes que iremos?-

-Sí, te lo prometo…-

-¿Y podemos llevar a Ari-chan y a Yuto?-

-Claro! Ahora seremos nosotros quienes pasemos un rato en la terraza, del mismo modo en que antes veíamos a nuestros senpai soñando con el día en que nosotros también tuviéramos un salón designado en ese piso de la agencia… ¿te acuerdas?-

-Sí! Pareciera como si hubiera sido ayer, ¿verdad?-

-Sí, pero ahora estamos aquí…-

-Si~! Y seguimos estando juntos! Como en aquel entonces…- En verdad parecías feliz con todo aquello, incluso creo que te olvidaste por completo de Yuma y por primera vez en todo el día te sentía sólo mío, sin tenerte que compartir con nadie más. Ver la manera en que iluminabas el mundo con tu sonrisa me hacía sentir tranquilo… pleno… Yuma nos miró un tanto sorprendido cuando entramos hablando entre risas de los viejos tiempos en que aún éramos juniors, cuando lo viste trataste de incluirlo sin mucho éxito en la plática, al parecer ya antes habían tenido ustedes una conversación de este tipo, me di cuenta por las cosas que le decías para que interactuara en la charla, pero él se limitaba a dar respuestas cortas mientras guardaba sus cosas dentro de su bolso. Nos cambiamos de playera y terminamos de preparar también nuestras cosas justo a tiempo para cuando uno de los chicos del staff entró a llamarnos. Ya el resto del equipo estaba dentro de su camioneta y Koyama y Nakamaru nos esperaban dentro de la camioneta, pues esta vez viajaríamos juntos pues todos estábamos libres de actividades en ese momento.

Siempre te volvías un poco tímido y te ponías nervioso cuando estábamos con los senpai, pero con Koyama-senpai no era tanto porque siempre te trataba muy bien y decías que te hacía sentir bien, Yuma por el contrario apenas si pronunció palabra durante los 10 o 15 minutos que duró el viaje; si bien podíamos llegar con facilidad caminando, era peligroso porque a menudo había grupos de fans fuera del teatro los días de transmisión del programa, y estaban incluso desde antes con la esperanza de ver a alguno de sus ídolos cuando llegaban a los ensayos previos; así que el jefe había decidido que era más seguro que llegáramos en auto y que entráramos por el estacionamiento como el staff y el resto del equipo de producción.

Aunque creía que no me daba cuenta, noté que Yuma me miraba pues yo venía de lo más tranquilo platicando con Nakamaru-kun sobre nuestra agenda para estos meses.

Apenas si llegamos tuvimos que dirigirnos directo a los camerinos para dejar nuestras cosas y comenzar el ensayo. Cualquiera que nos viera hubiera creído que todo era paz y armonía entre nosotros, no es que fuera hipocresía, pero parecía que tanto Yuma como yo estábamos de acuerdo en no dejar en evidencia que algo no estaba bien entre nosotros, sobre todo por el bien de Chinen.

-Ah… muero de sed…- Dijo Yuma cuando por fin se dijo que el ensayo había terminado.

-Yama-chan, ¿le regalas un poco de tu agua a Yuma-kun?- Me preguntaste de lo más tranquilo y sonriente mientras te sentabas junto a mí y frente a él. Sin pensarlo dos veces te pasé mi botella y se la extendiste. –Toma Yuma-kun, bebe un poco…- Yuma me miró un tanto indiferente para sonreírte después mientras tomaba la botella. Como te acostaste no te diste cuenta de que él nunca destapo siquiera la botella y así como se la diste me la regreso sin decir gracias siquiera. Luego se levantó y fue por una botella de agua de la charola que traía la chica del staff que nos traía unas toallas y agua.

-Yamada y Chinen, será mejor que se preparen, deben volver a la agencia en 10 minutos para seguir con sus actividades con los JUMP, ¿de acuerdo? Tengan preparadas sus cosas, volverán con Koyama…- Nos decía el productor del programa con el altavoz desde los asientos del público.

-Si~! Ya vamos…- Respondiste levantándote desganado de donde estabas. –Nos vemos más tarde Yuma-kun…- Le dijiste con una de tus grandes sonrisas agitando la mano para que te viera desde donde estaba parado. Te respondió ondeando también la mano por sobre su cabeza y luego se volvió hacia donde estaba hablando con una de las chicas del vestuario.

Volvimos a la agencia, nos despedimos de Koyama y fuimos directo a la sala de los Heisei para reunirnos con los demás, la verdad es que tanto tú como yo los echábamos de menos, porque ambos corrimos  y entramos saludándolos animadamente con una gran sonrisa. Ya era poco más de la 1:00pm y sólo los veríamos para comer y una práctica de canto antes de irnos de regreso al teatro para el programa, así que no era de extrañar que estuviéramos tan ansiosos de quererlos ver. Y por cómo nos dieron la bienvenida, ellos también nos habían extrañado. La hora de la comida fue por demás divertida, era mucho mejor estar con todos ellos… de eso no tenía ni la menor duda.

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Un rayo de Luz. Cap1

UN RAYO DE LUZ
Fic x Cap
YamaChii
~ Bokura no machi de~
10-03-10

“¿Hacía cuánto que nos conocíamos?…

No es que no lo recordara, ¿sabes?…

Sino que para mí, tú y yo habíamos estado juntos desde siempre…

Así que cosas tan relativas como años… meses… semanas…

habían dejado de tener sentido en mi vida.

Para mí lo verdaderamente importante era saber cuántas veces me habías sonreído hasta ahora,

cuántas miradas de esos ojos tan llenos de luz me pertenecían,

cuántos abrazos eran completamente míos,

cuántas noches me habías tenido como el protagonista de tus sueños…

Esas eran las cosas que para mí realmente tenían valor…

Un valor inigualable…”


Capítulo 1: Como cada mañana.

-¡Hoooooola~!- Como cada mañana corriste hacia mí y te colgaste de mi brazo como si no fuera suficientemente obvio que eras pequeñito como para que por encima de todo parecieras un accesorio de mi vestimenta. Pero esos pequeños detalles tan tontos e infantiles y a la vez tan adorables que tenías todo el tiempo me hacían quererte cada vez más.

-¡Buenos días Chii-chan!- Te saludé como siempre, despeinando un poco tu oscuro y lacio cabello con mis dedos. Esa sonrisa tuya era lo que más esperaba cada que abría los ojos al despertar, por eso siempre procuraba llegar a la hora exacta a la que pasaban a dejarte a la agencia por las mañanas, para que justo igual que hoy, llegarás unos segundos después que yo y te aferraras a mí por la espalda. Eso era lo más que podía tener de ti sin ser descubierto. Eso era suficiente para hacerme feliz por el resto del día… Y nada me hacía más feliz que el hecho de que durante el día tuvieras alguna otra muestra de cariño hacia mí.

-Yama-chan siempre llega temprano, ne? Eres un chico muy responsable, ne?- El sonido de tu voz siempre me resultaba agradable, así que por muy infantil que sonaras a veces, lo cierto es que a mí no me molestaba en lo absoluto. Tu comentario me apenó un poco.

-Mmm… un… un…- Me limité a asentir ante tus dos preguntas, la verdad es que no era capaz de decirte la verdadera razón detrás de mis acciones.

-Parece ser que hoy tendremos mucho trabajo… ¿Dormiste bien?, ¿Desayunaste bien?…- Saber que te preocupabas por mí en cosas tan triviales como esas también me hacía feliz… Teniéndote a mi lado casi todo el día no era de extrañar que hubiera una sonrisa en mi rostro casi todo el tiempo.

-Sí, eso parece… Sí, mi madre me hizo el desayuno, de hecho también me preparó el almuerzo, y puso una porción para ti…-

-¿En serio? ¡Genial~!- Hacerte feliz era realmente muy sencillo, siempre habías sido un chico dulce y amable; y aunque habías cambiado un poco con el paso de los años, la verdad es que ninguno de esos cambios había sido para mal, además, continuabas siendo el mismo de siempre, así que realmente me importaba muy poco que pensaran que te habías vuelto un manipulador y un chantajista que se valía de su “encanto” para obtener lo que quería.

-Sip… mi madre está feliz de que siga trabajando contigo aunque resulte un poco cansado tener trabajo extra, porque sabe que estando contigo estaré bien.- Era verdad, desde que se nos llamó por vez primera para informarnos sobre el plan de debutar oficialmente a los NYC, mi madre comenzó a preocuparse por mi salud física y mental porque sabía que la carga de estrés y ensayos aumentarían considerablemente, y eso sin contar los proyectos de actuación que pudieran presentarse en un futuro… Además también se preocupó al ver que yo no estaba del todo feliz con la noticia, pero como siempre respetaba mucho mi espacio interpersonal, nunca preguntaba las cosas a menos que fuera absolutamente necesario. El ánimo de los dos mejoró bastante cuando tú y tus padres confirmaron tu participación en el proyecto… “Tienes un gran apoyo en Chinen-kun, cuídalo, porque amigos así no hay muchos en el mundo…” solía decirme todas las mañanas mientras tomábamos juntos el desayuno. A lo que yo siempre respondía con una amplia y radiante sonrisa. Después de todo, ella tenía razón… Chinen era demasiado especial e importante en mi vida, no sólo como un amigo.

-Tu mami es una mujer muy sabia, verdad~?- Te gustaba ser el centro de atención y si había algo que te gustara más que eso, era que te alimentarán el ego… Pero aún así nunca se te subía a la cabeza…

-Sí, así es… no por nada soy como soy, verdad?- Me gustaba jugar tu juego, porque eso implicaba que termináramos persiguiéndonos o teniendo algún tipo de contacto.

-Siiiiiiiii~! Yama-chan también es muy listo~!- Me gustaba que me picaras así las mejillas porque siempre acercabas demasiado tu rostro al mío, pero en ocasiones, como ahora, no podía evitar sonrojarme un poco y terminaba apartándote entre juego y juego… después de todo, tú no sabías acerca de mis sentimientos, y era mejor que siguiéramos así para no tener problemas. Aunque no lo decías, me resultaba más que obvio que a veces mis reacciones un tanto bruscas o inesperadas te hicieran sentir mal aún cuando lo ocultabas detrás de una de tus sonrisas. Ser consciente de ellos me lastimaba como no tienes una idea… pero de lo contrario, hacia mucho que te hubieras percatado de lo que sentía y nada me aterraba más que tu rechazo. Sí, a menudo hacías gritar a las fans dando muestras públicas de amor con Yuyan, Yuto o Dai-chan… incluso con Yabu o conmigo, pero todos sabíamos que no era más que parte de tu juego para hacerlas felices… porque en realidad te gustaban demasiado esas chicas y sólo pensabas en hacer que te amaran más que a cualquiera de nosotros.

-Yuri!!!- Mientras caminábamos por aquel largo pasillo rumbo al salón de baile que había sido destinado para los NCY, nos encontramos a Dai-chan que te saludaba tan efusivamente como siempre, y a Inoo, que también corría hacía nosotros para darnos los buenos días.

-Ari-chan!!!!!- Apenas y lo escuchaste, echaste a correr a sus brazos, los cuales te recibían con demasiado afecto. Debo confesar que siempre que Dai-chan estaba cerca yo moría de celos… Él era tu mejor amigo desde siempre, habían estado juntos en la agencia desde el día de su casting, estando en las mismas units y con los mismos horarios de clases, incluso estaban juntos en los dramas y programas de televisión… Pasaban demasiado tiempo juntos dentro y fuera de la empresa para mi gusto, pero tú eras tan feliz que no podía hacer otra cosa más que sonreír y guardarme las ganas, a veces casi incontrolables, de apartarte de su lado… Y si bien era cierto que lo mismo pasaba con Yuto, como él era más mi amigo, le tenía la confianza de “pelear” con él por ti… al creer que no era más que otro de nuestros tontos juegos habituales, podía decir abiertamente que sólo podías ser mío sin temor a que me vieran con prejuicios, pues Yuto también lo hacía, porque nada había de verdad en aquella broma para él. Y aunque a veces me daba la impresión de que Yuto sabía lo que pasaba realmente, como nunca decía nada al respecto, siempre terminaba creyendo que no eran más que figuraciones mías.

-¡Holas~!-

-¡Hola Inoo!- Aunque no lo pareciera siempre me llevaba muy bien con él, porque podíamos platicar de casi cualquier cosa, en realidad era muy inteligente, sólo que por lo general le gustaba parecer despistado y gracioso.

-¿Vienen llegando?- Preguntaba Daiki trayendo en su espalda a Chinen, quien colgaba de su cuello como si fuera un muñequito de peluche, Dai-chan sujetaba sus manos contra su pecho para evitar que cayera pues se negaba a bajar.

-Sí, tenemos llamado a las 9:00 am… ¿Y ustedes? ¿Qué hacen aquí?- Ahora que lo pensaba, Heisei no tenía llamado sino hasta las 11:00 am, hora a la cual ellos comenzarían los ensayos sin nosotros hasta la 1:00 pm que nos desocupáramos y nos pudiéramos reunir con ellos durante el almuerzo.

-¡Eso es fácil!- Decía Inoo con una de sus típicas sonrisa, enfatizando la “obviedad” de la situación poniendo su dedo índice a la altura de su rostro.

-¿En serio? ¿Chinen no lo veee~?-

-¡Deja de retorcerte! ¡Te vas a caer!- Daiki trataba de estabilizar el peso de Chinen para que no terminaran los dos en el piso.

-Pero lo es… Vinimos porque queríamos darles los buenos días antes de su largo día de trabajo, verdad Dai-chan?-

-Ammmh… sip…- Daiki parecía apenado de lo que decían tan campantemente Inoo, por lo que pude deducir que en realidad la idea había sido de Dai-chan y que sólo le había pedido a Inoo que lo acompañara, y como él siempre era muy bueno con Daiki, no se pudo negar aunque tuviera que sacrificar un par de horas de sueño.

-¡¿En serio?! ¡Gracias chicos~!- Chinen se aferraba más a Daiki embarrándose como gato en la mejilla de Dai-chan.

-¡Gracias chicos… en verdad son los mejores!- La buena relación que existía entre todos los JUMP era completamente verdad, a diferencia de lo que pasaba con muchos de nuestros senpai… Hika y Yabu nos mandaban mensajes al celular por las mañanas para evitar que nos quedáramos dormidos y para darnos ánimo… Keito, Yuyan, Yuto y Ryu-chan también nos mensajeaban seguido para saber cómo estábamos… todos estaban un poco preocupados de que la exigencia del trabajo llegara a sobrepasarnos, no porque no confiaran en que fuéramos capaces de hacerlo, sino porque sería mucho más duro que la última vez y les preocupaba lo frágil de la salud de Chinen últimamente y mi falta de sueño y apetito debido al exceso de estrés. El apoyo que recibíamos de parte de todos me alegraba los días y me ayudaba a que fuera más fácil… Después de todo, las horas extras de ensayos no eran lo que me tenían desganado…

-¡Yuma-kun! ¡Buenos días!- Finalmente Chii-chan había soltado a Daiki, sólo para correr y abordar en la intersección del pasillo a Yuma que venía dando vuelta rumbo al mismo lugar a dónde nosotros nos dirigíamos.

-¡Auch!- Chinen a veces era un poco brusco con sus muestras de afecto, sin embargo nadie se quejaba realmente. -¡Chinen-kun, buenos días!… Buenos días chicos…-  Él realmente no solía hablar con nosotros ni delante ni detrás del escenario, casi no había habido convivencia entre nosotros porque él pasaba más tiempo con los Kansai Juniors que con cualquiera de los juniors de aquí, y pues realmente sólo parecía llevarse bien con Kento, porque tampoco hablaba mucho con el resto  de los BI Shadow.

-Nakayama-kun, ¡buenos días!- Inoo siempre era optimista y no se dejaba llevar por las primeras impresiones.

-Hola Yuma-kun…- Creo que a Dai-chan tampoco le agradaba mucho Yuma, y era muy probable que se debiera a razones muy parecidas a las mías.

-¿Te vas a quedar más tiempo con ellos? Quiero llegar pronto a la sala de ensayos para cambiarme de ropa y empezar a calentar…- Como era su costumbre, pasó a ignorarnos por completo. A mí a estas alturas me resultaba bastante claro que a Yuma le gustaba Chinen… aún  cuando al principio se sacaba un poco de onda por su forma de ser y que sus repentinas demostraciones de cariño frente a las cámaras lo cohibían, con el paso de los días comenzó a acostumbrarse e incluso a aceptarlas. No estaba del todo seguro, pero… tal vez… y sólo tal vez… era posible que Yuma fuera el único consciente de lo que yo mismo sentía, porque sin motivo aparente un día comenzó a tratarme con indiferencia para después dar paso a los comentarios en plan de molestarme y a su actitud arrogante y orgullosa que tanto me molestaba que tuviera cuando se dirigía a mí. Pero aún ahora no estaba realmente seguro de sus motivos, lo que sí sabía a ciencia cierta, era que no iba a permitir que continuara si de ahora en adelante íbamos a pasar tanto tiempo juntos… además de que no quería que Chinen se viera afectado de alguna manera por ello, pues inevitablemente, Chinen había terminado por tomarle mucho cariño a Yuma.

-Mmmmnh…- Chinen negaba con una sonrisa mientras caminaba de frente a Yuma jugando con sus manos, meciéndolas de un lado a otro. –Vamos, vamos… Chicos! Nos vemos más tarde, ne?!-

-¡Sip~!- Inoo le decía adiós con la mano. –Creo que también deberías irte con ellos Yama-chan.

-Supongo que tienes razón, verdad?- La idea no me resultaba de lo más encantadora.

-Cuida a Chinen, de acuerdo?- Aunque trataba de aparentar que lo decía por decir, el modo en que Dai-chan miraba a Yuma mientras se iba con Chinen por el pasillo me indicó que él también se había dado cuenta de algo.

-No necesitas decirlo Dai-chan… nada le pasará Chii-chan mientras yo esté ahí…- Iba a decirme algo, pero no quise escucharlo y mejor eche a correr detrás de Yuma  y Chinen, so pretexto de que me dejaban. –¡Nos vemos en el almuerzo!- Les dije adiós antes de dar vuelta a la izquierda para subir al elevador.

-¡Qué rápido Yama-chan!- Chinen se sorprendió un poco cuando alcancé a entrar junto con ellos al ascensor justo antes de que se cerraran las puertas, cosa que no hizo mucha gracia a Yuma, pero realmente no me importaba.

-Chinen-kun…-

-¿Qué sucede Yuma-kun?-

-¿Podrías ayudarme con los pasos de ayer? Aunque ensayé en casa aún no puedo dar las vueltas después…- Sabía que lo hacía sólo con la intención de molestarme… a veces me daba la impresión de que estaba dispuesto a cualquier  cosa con tal de que Chinen sólo estuviera con él. Cuando se ponía en ese plan, lo mejor era ignorarlo, así que le subí el volumen a mi reproductor… De nuevo sonaba esa canción de KAT-TUN… a pesar de que no era una de mis favoritas, por alguna razón se repetía con mucha frecuencia cuando ponía la lista de reproducción en aleatorio… esa vez, por primera vez, en verdad le puse total atención a la letra… Sentí un escalofrío recorrerme de pies a cabeza… Miré a Chine  en el reflejo de la puerta y mis lágrimas estuvieron a punto de desbordarse debido a esa inexplicable mezcla de alegría y tristeza que provocó aquella canción.

En cuanto se abrió la puerta en nuestro piso salí a toda prisa sin decir nada directo al vestidor.

-¡¿Yama-chan?!- Alcancé a oír la voz de Chinen entre los acordes de una canción de Question? que recién comenzaba… ni siquiera recuerdo cuál era… mis pensamientos estaban lejos, envueltos en un caos en algún lugar lejos de aquí. Abrí la puerta y entré cerrándola nuevamente tras de mí. Dejé mi mochila en la banquita y abrí la puerta de mi casillero. Comencé a desabotonarme la camisa y la colgué dentro igual que el pantalón de mezclilla que llevaba puesto, para ponerme la bermuda azul con blanco a cuadros y una playera de algodón color blanco. Metí al casillero los zapatos, sería mejor que saliera antes de que ellos entraran… El espejo de la puertecilla reflejó un yo que no me gustaba… un yo que no sonreía. -¿Ryosuke…?- Volteé sobresaltado al escuchar que me llamaba así, pues sólo lo hacía cuando no estaba en plan de “Chinen-kawaii”. -¿Estás bien?- Me miraba recargado contra la puerta con carita de preocupación. Alguien trataba de abrir del otro lado, supuse que sería Yuma pues era el que tenía urgencia en cambiarse de ropa. Me sorprendió ver que Chinen no lo dejara entrar, tenía las manos por detrás de su espalda manteniendo la perilla inmóvil. Ninguno dijo nada, sólo nos miramos por unos segundos, pero contrario a lo que siempre pasa en situaciones así, este no era un silencio incomodo, fue más bien como si tratáramos de entendernos el uno al otro.

-¡Lo siento, no te preocupes, estoy bien!- Nuevamente sonreía, no soportaba verlo así de angustiado, y menos si no iba a decirle lo que me pasaba de cualquier modo. Además no era una mentira del todo lo que le decía, pues en realidad no me pasaba nada. Me miró fijamente mientras me amarraba las agujetas de los tenis, el ruido había cesado afuera, Yuma no era muy terco… Chinen soltó la perilla y caminó hacia donde yo estaba, pasando de largo hasta los casilleros.

-Mentiroso…- Dijo en voz baja en tono de reproche cuando pasó junto a mí… No supe qué decir… Tal vez no quise decir nada en realidad… Lo miré mientras permanecía de pie frente al casillero sujetando la puerta con la mirada al suelo. Simplemente me dieron ganas de abrazarlo y quitarle esa expresión abatida que sin duda tenía por mi culpa. Me levanté un tanto inseguro hasta quedar detrás de él. –Chii-chan,  yo…- No pude decir ni hacer nada más. Yuma entró de pronto mirándome casi con odio al ver que había estado a punto de abrazar a Chinen, bajé los brazos enseguida metiendo las manos en mis bolsillos, Yuma lo buscaba con la mirada pero yo lo tapaba.

-Chinen-kun, que malo, no me dejabas entrar…- Ahora se hacía el que no pasaba nada… algo debía estar tramando, lo sabía por la mirada que me había lanzado antes de poner aquella sonrisa “dulce”.

-Jejejejejeje gomen gomen…- Chinen me agarró por la espalda asomando la cabeza por un costado de mi y le sonrió como siempre. –Sólo te estaba jugando una broma~- Ante la actitud de Chinen, Yuma no sospechó nada más y el ambiente volvió a la normalidad cuando Chinen comenzó a picarme las costillas provocándome un ataque de risa.

-Ya… para… deben cambiarse de ropa antes de que Tsubasa-senpai venga y los regañe por no estar listos todavía…-

-Oh… cierto!- Sin más ni más me soltó y comenzó a desvestirse tan rápido como podía. Yuma por su parte hacía lo mismo a un par de metros de dónde estábamos. Yo permanecía sentado en la banca de madera en medio de los dos.

-¡Cuidado!- Sin pensarlo siquiera sujeté a Yuma para evitar que cayera cuando se le atoró el pie al quitarse el pantalón. Me miró molesto porque lo estaba tocando y me apartó con brusquedad por lo que terminó de rodillas en el piso. Al menos no se había hecho daño.

-Yuma-kun, ¿estás bien?- Chinen le dio la mano para ayudarlo a levantarse y me miró como si se disculpara por lo que Yuma había hecho, eso me molestó bastante y preferí salir de ahí. Me desagradó ver reflejada esa mirada mía en todos los espejos a mi alrededor, así que mejor comencé a estirar los músculos. Chinen y  Yuma salieron poco después listos para calentar también.

-Así no Chii-chan… déjame ayudarte o terminarás lastimándote…- Me acerqué a él al ver que estaba haciendo mal algunos ejercicios y le ayudé a terminarlos. Una vez que Tsubasa-senpai llegó comenzamos con las duras horas de ensayos sin descansos.