Johnnylandia

Un lugar de ficción fangirleska de Ikemens asiáticos!!!

Archivo para Nakamaru Yuichi

Un malentendido (KoyaShige)

Título: Un malentendido.

Pairing: Koyama & Shigeaki/ NEWS

Tipo: One-Shot

Género: Shonen-Ai / ComediFic

To: Zono, que también ama a este par de bakas genialosos ^^b

-Te digo que es inútil, Yucchi…- Suspiraba el mayor haciendo que su figura se viera menos alta y delgada de lo que en realidad era, tal vez por el abrigo que llevaba puesto o por lo mucho que se encogía en si mismo al terminar de contarle a su amigo lo que le pasaba últimamente con la persona que había amado por más de diez años.

-Mmm… no lo veo de ese modo, Koyama-kun… deberías hablar con él. Tal vez sea sólo un malentendido…-

-Lo dices porque no sabes por lo que estoy pasando…- Ese puchero hacía que se viera mucho más joven que su interlocutor, que lo miraba en silencio pacientemente.

-Te equivocas… Crees que no sé lo que sientes estando en medio de Jin, Kame, Koki y Junno, que siempre están buscando la atención de Tat-chan? Vaya… y eso sin contar a Okura-kun, Hiromitsu-kun, Dai-chan y los que se han sumado a la lista en el camino… Créeme, entiendo, tal vez mejor que tú, por lo que estás pasando…-

-Bueno… creo que tienes razón… Nada podría ser más horrible que el hecho de que acosen a tu novio a donde quiera que vaya… al menos a Shige no lo pela ni el perro de Tego… Bueno, no me refiero en sí a Tego, sino a Cookie, su perrito…- El otro no podía dejar de reír a carcajada suelta. Una pequeña broma local entre él y sus compañeros de grupo había regresado a su memoria justo en ese momento tras escuchar el comentario del mayor.

-Mira, la cosa es que tu problema con Kato-kun, es tan sólo debido a la falta de comunicación que han tenido en las últimas semanas por su escuela y tu trabajo… Deja de darle vueltas al asunto y mejor pregúntale qué le pasa… Tú lo conoces mejor que nadie y deberías de saber que cuando se aleja de todo y de todos de este modo es porque algo le pasa y no quiere preocuparlos, tú mismo me lo has dicho.-

-Creo que tienes razón, Yucchi… será mejor que le pregunte directamente si está enojado o sentido conmigo por algo o si sólo está demasiado estresado por su tarea…-

-Sí, será lo mejor para ambos…-

 -Ay, Yucchi, cómo es que eres tan sabio?…-

-Jajaja eso qué?!… no es que lo sea, es sólo que estoy en medio del fuego cruzado todo el tiempo… sin contar lo “especial” que es Tatsuya…- Los dos reían por lo bajo; ambos sabían a lo que se refería Nakamaru. El chico en cuestión podía ser cualquier cosa menos un chico común y corriente, pues percibía el mundo de un modo tan diferente, que resultaba una existencia “única” y nadie lo sabía mejor que su novio.

Siguieron caminando a través del asfalto húmedo hasta llegar a la estación del tren, que era donde se separaban sus caminos para ir a sus respectivas casas.

-Mira! Parece que este es tu día de suerte, Koyama-kun…-

-Eh?! Por qué?…-

-Porque justamente allá va Kato-kun…- De inmediato miró en dirección a donde su amigo veía detenidamente. Ahí estaba él, como siempre bien vestido, bajando los últimos escalones para detenerse en el andén.

-Oh, cierto!…- Sentía que se le saldría el corazón por la boca de la emoción. -Espera… qué hace aquí si dijo que tendría clases hasta tarde por un examen?-

-Bueno, debe haber salido más temprano…-

-Es cierto… Shige no es del tipo de los que se vuelan las clases, verdad?-

-Así es… Bueno, tigre… Ve a por él…- Le dio un empujoncito en la espalda y se despidieron con una sonrisa de complicidad.

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Kojiciento. Cap 7

Capítulo 7.

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No podían creerlo.
Recogieron todo el desastre que habían echo y se fueron directo a casa de Jin.
Cuando llegaron, volvieron a leer cuidadosamente cada anotación y después, llamaron a Ryo y a los demás.
Cuando ya estaban todos reunidos, Seto y Kenn los miraban totalmente serios.
Y pusieron la carpeta sobre la mesa.
– ¡Somos nosotros!. – Dijo Koki.
– Sí… Pero antes lean la primer página. – Así lo hicieron.

“{¡Ohayou querido Ed-sama!, Takki al habla.
Bueno verá, estaba pensando en hacer otro escándalo o algo así, pero como no se me ocurre nada bueno por el momento, he decidido iniciar un nuevo proyecto.
Claro que una vez fusionados los D-Johnnys y los P-Ponnys, éste iniciará enseguida.

Kenzo está interesado también, así que será bueno.
Bueno, me he tomado la libertad de recolectar toda la información y las ideas para usted, querido señor. Espero que le agraden los colores que elegí para lo que considero importantes.
¡Será todo un éxito!.}”.

Todos se miraron entre sí rascándose la cabeza y deseando dejar de leer. Si se trataba de esos sucios planes que imaginaban, preferían no entrar en detalles.
Avanzaron despacio hacia la siguiente página.
“{Kojiciento}”. Decía en letra demasiado grande.

En la siguiente, venía una foto de Seto con algunas notas moradas y rosas.
“Koji será el protagonista de esta historia… Desde que lo contrató supe que era el indicado… Espero que a estas alturas ya sepa cocinar bien…

Es el típico ama de casa… Amo de casa. Y vive en un mundo de fantasía donde todo es amor y paz. Todos los días  cocina para él y su familia (Akanishi: El hijo mayor, Chinen: La hija menor y Yamada: El hijo adolescente rebelde-descarrillado que sigue a su hermano mayor en todo). También, los domingos lava todas las camisas de su querido esposo (Ueda) y todas las mañanas va con sus amigos y vecinos.
Pero no todo es feliz para Seto, ya que tiene que hacer mucha limpieza y por lo mismo no ha cumplido su sueño de ser cantante… Así que siempre, a cualquier hora del día, lo pueden escuchar cantar y cantar.
(¡Oh, pobrecillo!). Había apuntado Takki.

A la siguiente hoja, venía la foto de Ueda:
Ueda será el esposo de Seto, trabaja mucho y es el esposo ideal.
Todo parece perfecto… Pero puede ser que tenga un amante o algo así.
¡Sí lo tiene!, (Taguchi servirá para esto)… ¡Pero Taguchi también está con Nikishido!
(Todo un cuadrado-amoroso, ¿eh?).

Sakurada y Yanagishita:
Los mejores amigos de Koji.

Las fotografías de Kame, Koki y Juri estában ahí:
Kamenashi y los dos Tanakas; serán los vecinos de la familia de Ueda y Koji.
Son huérfanos, así que el hijo mayor Koki tendrá que cuidarlos bien.
Kamenashi está enamorado del hijo mayor de Koji (¡ah esto no es ficción!).
Koki también vive enamorado de Nakamaru. (Siempre le dejan todo el trabajo sucio a Koki).

Maru y Jun venían a la otra hoja:
Nakamaru y Matsumoto son compañeros de piso y de trabajo…
Familia cercana de Yamashita, Kenn y los demás.
(¡Y que malvado será Matsumoto!).

Luego, aparecieron Tsubasa, Takki, Tamamori y Toma:
Mi querido Tsubasa, yo, Tamamori e Ikuta, formamos otra familia feliz. Donde, no sucederán desgracias y serémos vecinos también de Seto y los demás.

La penúltima serie de fotografías incluía a Yamapi, Kenn y Tegomass.
Tegoshi y Masuda, son hijos de Yamashita y Kenn. (Y por puro fanservice, para aquello del rating, habrá shonen-ai-incesto entre los dos hermanitos).

“{Bueno querido jefe ese es el reparto por ahora, luego hablaremos de la historia… Pero antes, ¡necesito que compre los D-Johnnys ya!.
Kenzo está interesado en mi historia, así que con gusto la producirá.
También es necesario que no le diga nada de esto a los chicos hasta que todo esté echo.

Y con esto, ya hice mucho por mis queridas fans. ¡Dos pájaros de un tiro!}”.

Seto y los demás dejaron de leer y empezaron a reír imaginando la historia y aplaudiendo a la gran imaginación de Takki.
Sus carreras no se acabarían, no harían cosas malas y sucias (del todo), y Kenzo era un famoso productor de doramas y películas.

– Pero esperen… Ryo ha dicho que tendrían que seguir saliendo en…
– Sí, eso es cierto… Pero sólo algunos lo hacen y por voluntad propia. – Dijo Ueda. – Como Ryo.
– ¿Entonces todos nos equivocamos y Takki y Ed-sama sólo planeaban una nueva historia para nosotros?.
– Creo que sí. – Dijo Kenn.
– Bueno… Me siento bien de saber que no es nada malo…
– ¿Lo ves?. ¡Te lo dije!. ¡No te metería en nada malo See-chan!. – Dijo Tomo.
– Sí, como no… – Se quejó Seto.

Kojiciento. Cap6

Capítulo 6

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Seto se quedó callado, agradeció estar a oscuras y sólo llevar una pequeña lamparita que ya había apagado. Llevó sus manos hacia su nariz para no hacer ningún ruido y no gritar.
Se escuchó un fuerte golpe…
– Auch, auch… ¡Dueele!. – Era la voz de un hombre, una voz que Seto ya había escuchado antes. Decidió alumbrar con la lámpara aún presa del pánico y con las uñas enterradas en la tela de su asiento.
Grande fue su sorpresa al encontrar a Kenn tirado en el piso, sobre el costal.

– ¡Kenn!. ¡¿Qué haces aquí?!.
– ¡Chico nuevo!… ¡Menos mal que eres tú y no nadie más!. – Seto ayudaba a levantarse a Kenn.
– Sí… ¡¿Por qué traes vestido?!. – Señaló sorprendido hacia el cuerpo de Kenn. – ¡Y los labios pintados de rojo pasión!.
– Em… ¿Estrategia?.
– ¿De qué hablas?.
– Bueno, parece que tú también estás aquí por lo mismo, así que te contaré… Ed-sama tiene esta agencia de talentos, utiliza a los chicos para explotarlos y demás… Quería hacer esta agencia mucho más grande, por lo que iba a comprar a los D-Johnnys con ayuda de Kenzo, pero para eso, tenía que mandarle chicos a Kenzo para que él, produzca toda clase de cosas sucias… Y así, las carreras de estos chicos vayan en ascenso, aunque no en el medio que ellos quisieran…
– ¿Kenzo es el que hace las películas xxx?.
– Sí… Eso tengo entendido…
– ¿Y tú que haces con vestido?.
– Yo trabajo en los D-Johnnys, pero también trabajo encubierto aquí como Sachiko… ¿Entiendes?.
– Sachiko es… Mujer…
– Sí sí… Bueno, el punto es que, he venido a por el planificador de Ed-sama para ver si será mejor seguir con la compra de D-Johnnys y cual es nuestro futuro…
– Yo también vine por eso… O algo así. – Seto sacó de su chaqueta los trozos de papel arrugado en los que Ryo había expuesto el plan.
– ¡Ah que lindos dibujos!. ¿Quién los hizo?. – Kenn miraba encantado el plan.
– Ryo…
– ¡Le diré que me dibuje algo!.
– Bueno bueno, hagamos lo que dice aquí: busquemos todos los documentos y alguna cosa de valor.
– Entiendo… Creo que su súper agenda la guarda en… – Kenn fue directo hacia un cuadro en la pared y lo retiró de ella, se encontraron con una caja fuerte.
– ¿Cuál será la clave?. ¡Estamos perdidos!. – Chillo Seto.
– No no, será algo fácil… 1234. – La caja fuerte no abrió.
– Déjame intentar. – Dijo Seto. – 5678. – Incorrecto.

Dos intentos después, al no obtener resultados, Seto decidió llamar a Ryo y los demás.
– ¿Si diga?… ¿Ueda?… ¡Necesito la clave de la caja fuerte.
– No la sé, te pasaré a Ryo…
– ¿Ryo?… La clave de la caja…
– No la sé… Pregúntale a Takki…
– ¿Takki?… Sabes la clave de…
– No la sé~ No la sé~ querido Seto. Intenta con Chin-chan, él se la pasa metido en esa oficina.
– ¡Pero tu también!. Además, ¡¿Qué hace Chinen en un bar?!.
– ¡Seto-kun!. ¡Esto es muuuuuuuy divertido!. PumChaPumcha.
– ¡Chin-chan está ebrio!. – Dijo Seto asustado.
– ¡Hacen muuucho alboroto por una estúpida contraseña!. ¡Podría ser 2402 o algo así!. – Seto escuchaba la voz de Jin del otro lado.
– No puede ser 2402 Jin, sólo tú utilizas esa clave. – Decían Koki y Maru.
– ¡Ese niño ha interrumpido la fiesta!. – Seguía quejándose Jin. – Bueno, tengo una idea meeejor… Ed-sama, si tuvieras que poner una clave a algo y no quisieras que nadie la adivinara… ¿Cuál pondrías?. – Preguntaba.
– ¡Eso es fácil chicos!… ¡Es… claaaaro iiip… que podría… 11iiip22!.
– Ya lo tienes, ahora deja de molestar que nos divertimos viendo a Ed-sama beber descontroladamente. – Jin cortó la conversación.
– ¡La tengo Keen!. ¡Y Ed-sama está totalmente perdido!. ¡Hacía ‘iiip’ y todo!.
– Bueno bueno, ¿cuál es?.
– 1122. – Seto puso la clave, se escuchó un pequeño chasquillo proveniente de la caja fuerte. Abrió.

Dentro de ésta, encontraron una gruesa carpeta de aros, en la portada se podía leer ‘Ponnys & D-Johnnys’. Y también se podía apreciar otra escritura más abajo que ponía: ‘(Proyecto súper-hiper-mega-secreto :D)’. Era la letra de Takki.
Ambos se miraron extrañados y empezaron a hojear.
Había fotos de todos los P-Ponnys y de los J-Johnnys también… Debajo de sus fotografías había pequeñas notas de distintos colores.
Después de leer hoja por hoja, Seto y Kenn echaron a reír y guardaron la carpeta en el costal de Seto.

Kojiciento. Cap4

Capítulo 4.

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Al día siguiente, Seto despertó entre cajas de pizza y latas vacías de Sake barato.
Había sido una noche agitada entre la celebración de quien sabe qué y la evidente diversión que se traían Kame y Jin en la otra habitación.
Sonó el timbre, pero antes de que alguien pudiera ir a abrir, Tomo ya se encontraba dentro.
– ¡See-chan!. ¡Estás vivo!. – Gritaba Tomo mientras se abría paso entre los cuerpos de todos los presentes.
– ¿Dónde está Dori? ¡¿Pensabas que estaba muerto?!.
– Dori no vino… Pero en su lugar, ¡he traído a Ryo!.
– ¡Ryo!. – Fueron corriendo todos a recibirlo, incluidos Kame, Jin y Ueda.
Seto se quedó recostado sobre las cajas vacías de cartón.

– Bueno chicos… – Hizo una pausa. – Y Ueda… He ideado un plan mucho mejor que el anterior.
– ¡Dilo hombre!. – Dijo Koki.
– Hacemos que Seto se venda a Kenzo, lo convence de que lo haga dueño de los P-Ponnys; una vez Seto en el poder, mezcla ambas compañías: D-Johnnys y P-Ponnys… Me entrega el poder a mí, así que quedo como presidente, Tegoshi será mi hermosa secretaria… Ustedes, los empleados, Shige… Pensaré algo útil para él… Taguchi, podría ser el animador que atrae clientela haciendo ridiculeces bajo el rayo del sol… También podemos seguir explotando a Yamapi y sacando provecho del amor de ciertas personitas – señalo hacia Kame y Jin- … Y Seto-kun será… ¡El intendente!. – Ryo exponía los nuevos planes con las latas vacías del piso mientras todos, en círculo observaban perplejos ante tanta inteligencia y perversidad.
– ¡No quiero hacer limpieza nunca más!.
– Es tu destino See-chan. – Dijo Tomo.
– Pero mientras tanto, tenemos que seguir fingiendo que le somos fieles a Ed-sama y tenemos que seguir actuando en esas horribles películas porno…
– ¡PELÍCULAS PORNO!. – Grito Seto mientras saltaba de la basura. – ¡¿SALEN EN PELÍCULAS PORNO?!.
– Así es…
– ¡No quiero!. – Seto se volvió a poner pálido y cayó sobre el piso.
– Bueno, Takizawa podría tener toda clase de planes para nosotros, así que no digan nada y sigan como si nada… Tampoco le digan nada a Kenn ni a Matsumoto, seguro que ellos desde los J-Johnnys también planean algo malo. – Ryo aplastó dos latas y salió del departamento, todos fueron tras de él, excepto Seto que seguía impactado.

Como ya había pasado un buen rato y nadie había vuelto, Seto inconcientemente se puso a levantar todo el desastre y a fregar el piso, sacudir el polvo de los muebles y poner todo en su sitio.
“Quiero salir en revistas y tener 50 photobooks, escuchar mis canciones en la radio y ver mi rostro en la TV… Pero, ¡no salir de muerde almohadas en una película casera!” Pensaba mientras se sonrojaba y mejor cambio sus pensamientos.
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En todo Japón, todo el mundo estaba agitado ya; los adultos preparaban rápidos desayunos e iban rumbo al trabajo, los niños miraban televisión mientras se alistaban para ir al colegio y las jovencitas, despertaban dándole los buenos días a los afiches de sus D-Johnnys y P-Ponnys favoritos que se encontraban pegados sobre corchos y la pared.

En algún lugar, la cabeza de Hideaki Takizawa se llenaba de los “Buenos días” que siempre recibía.
– Buenos días mis queridas fans… ¡Tengo que hacer algo por ustedes!. – Decía en voz alta.
Se levantó, tomó una rápida ducha y emprendió camino hasta su adorado trabajo.
Cuando llegó, fue directo a la oficina de Ed-sama y entró decidido.
– Buenos días Takki, llegas temprano hoy.
– Sí señor, tengo una buena alarma despertadora…
– Bueno, hablemos de los negocios de esta quincena…
– Sí, verá… Parece que D-Johnnys y P-Ponnys se fusionarán, ¿cierto?. Por lo que, tendremos más trabajo y esas cosas… Además, de que los miembros de ambas agencias se han visto envueltos en varios escándalos recientemente…
– Así es, pero siempre lo solucionas tú. – Interrumpió Ed-sama.
– Sí, pero ahora tengo una idea mejor…
– ¿Se trata de un nuevo súper-escándalo?.
– Todo será improvisado, señor.
– Perfecto… Bueno, ¿de cuánto estamos hablando?.
– Aún no es seguro, pero hablaré con ellos y lanzaré la convocatoria.
– Y adviérteles que si no se presentan hoy mismo a verme, no recibirán su parte.
– ¿Y cuándo la han recibido?.
– ¡Ve y llámalos!

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A la semana siguiente, Seto seguía viviendo en el apartamento de Jin con los demás, y de vez en cuando Dori y Tomo iban de visita.
Una de esas ocasiones, llegaron con prisa y anunciaron que dentro de pocas horas se llevaría a cabo el plan de Takizawa.
Todos salieron corriendo, Ueda llevaba casi arrastrando a Seto, quien no quería ir.

Llegaron de nuevo al prostíbulo disfrazado de agencia: El edificio principal de los P-Ponnys.
Ed-sama hizo una mueca perversa al ver a todos los chicos llegar; pero ésta se marcó más cuando notó como Ueda forcejeaba con Seto para hacerlo entrar.
Takki los dirigió a la sala de reuniones, donde tres hambrientas fans por jugosos chismes los esperaban.

– ¡Bienvenidos queridos D-Johnnys y P-Ponnys!. – Decía animosamente Takki. – Hemos organizado esta convivencia con tres afortunadas fans y aquí ellas preguntarán cosas a ustedes como parte de una encuesta comercial.
– Ah~, Takki y su perversa manera de ver los negocios. – Susurró Ryo.
– Bien, les presentaré a los chicos: – Takki hizo música de tambores -.

De los P-Ponnys: Nikishido Ryo -quien traía cara de fastidio-, Akanishi Jin -quien estaba fumando-, Kamenashi Kazuya -que miraba y escuchaba atento-, Ueda Tatsuya -quien impedía que Seto saliera corriendo-, Nakamaru Yuichi -que también miraba con atención y le ayudaba a Takki a hacer la música-, Tanaka Koki -quien cuidaba de su hermano-, Tanaka Juri -quien jugaba con el cabello de Seto-, Yamada Ryosuke -quien alejaba a Chinen de su hombro-, Chinen Yuri -Que dormía sobre el hombre de Ryosuke- y Seto Koji -quien a como de lugar, quería huir-. Así como todos los demás que no están aquí hoy pero que seguro ustedes, las queridas fans, ya conocen.

De los D-Johhnys: Matsumoto Jun -quien se miraba las uñas-, Yamashita Tomohisa -quien molestaba a Jin-, Tegoshi Yuya -quien sonreía y hacia guiños para las fans-, Masuda -quien también interactuaba con las fans-, Kenn -quien se había unido a la fumadera con Jin-, Shige, Tamamori, mi querido Tsubasa -quien estaba al lado de Takki-, Ikuta Toma, y también todos los que faltan el día de hoy.
Después Takki tomó aire y fue a buscar un poco de agua.

– Bueno, la dinámica de hoy es sencilla, ustedes les harán preguntas a los chicos y en base a sus respuestas, veremos si es conveniente mezclar ambas agencias. – Tsubasa había tomado el lugar de su amigo.
– ¿Tenemos que responder todas las preguntas?. – Preguntó Ryosuke desde su asiento.
– ¡Sí!. ¡Comencemos!. – Una fan levantó la mano enseguida.
– ¡¿A quién odian más de ambas agencias?!. – Preguntó.
– ¡Yo sé esa!, ¡Yo sé esa!. – Gritó Ryo. Todos lo miraron de reojo.
– Ryo, no es necesario que contestes a esa. – Dijo Takki quien ya había retomado su puesto como animador y moderador.
– ¡Pero yo sé la respuesta!. ¡Ganaré el premio!.
– ¡Esto no saldrá en la televisión ni en ningún otro medio de comunicación y no hay premios aquí!.
– Ah~~. – Ryo guardó silencio.
– ¡Yo tengo una pregunta para Ueda-sama!. – Dijo otra fan.
– Adelante…
– Ueda-sama… ¿Odias a Ryo?.
– No, para nada, de echo, le he comprado un pececito. – Respondió Ueda mientras sacaba de debajo de la mesa una pecera.
– ¡Que liiiindo!. – Chillaron las fans.- Ryo aceptó su obsequio gustoso.
– Deberíamos llamarlo “El pequeño pececito dorado de Ryo”. – Bromeó Koki.
Todos rieron.
La reunión duró 150 estúpidas preguntas más y aparte una sesión fotográfica y de autógrafos.

Cuando todos se iban, Ryo, pecera en mano, detuvo a Seto.

Kojiciento. Cap3

Capítulo 3

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Seto no entendía nada y hacía demasiadas preguntas.
– ¿Quién eres?. ¿Qué haces aquí?… Sé quien eres… ¿Esto es un secuestro?. Avísale a Dori, no a Tomo…
– ¡Ah no es un secuestro!. Sólo quiero salvarte de tu jefe, Kenzo y Sachiko.
– ¿Porqué?!. – Gritaba Seto.- ¡¿Porqué?!.
– Por que si sigues con ellos, podrías quedar como Yumehito… En la ruina total.
– ¿Qué ese no era el trabajo de Yamashita-sama en Kurosagi?… Salvar gente usada y estafada.
– ¿Lo viste?. ¿Verdad que el final es…? – Ueda se detuvo. – ¡Démonos prisa y dejemos de hablar de doramas!.
– Siento que me voy a desmayar…

Siguieron caminando hasta llegar a un conjunto de departamentos. De inmediato, Ueda lo llevó al 14B y abrió la puerta con la llave que estaba debajo del tapete.
– ¡Ya llegué JiiinJiin!.
– Ruidoso, despertarás a Kame. – Jin se encontraba tocando guitarra en el sofá.
– ¡Tú también con todo el escándalo que haces siempre que prácticas!. Bueno como sea, he traído a Seto Koji y espero que lo cuiden bien…
– Buee…Nas… Tardes. – Dijo totalmente confundido Seto.
– ¿Cuidarlo?. ¿Nosotros?. ¡No, que para eso he traído a Koki!.
– Pensé que él tenía que cuidar a Juri…
– También lo traje… – Koki, Nakamaru y Juri salieron de otra habitación saludando a todos los presentes.
– ¡Maru!. ¡¿Tú qué haces aquí?!. – Dijo Ueda.
– Pensé que necesitarán de mis habilidades y conocimientos adquiridos durante el ‘Rescue’.
– ¡Otra vez presumiendo de eso!. – Dijo Jin.
– Etto… ¿El dorama?. – Intervino Seto.
– ¡Sí!. ¡¿Me has visto?!.
– Sí… Es bueno… Etto… ¡¿Por qué parecemos fugitivos y Tanaka-san nos protegerá mientras nos refugiamos en este pequeño apartamento en casa de su cómplice?!. – El dramatismo de nuevo invadía a Seto.
– No te preocupes, cuando todo este listo, Dori o Tomo vendrán por ti…
– ¡No quiero estar aquí!.
– Es seguro que Ed-sama te esté buscando, antes de vender la mercancía, necesita probarla… Y también necesita a un criado.
– ¿Qué su criado actual no era Chinen?. – Habló Juri.
– ¡Es cierto!. – Dijo Ueda. – Bueno, parece que ahora quiere a Seto como sirviente privado, realmente le interesa.
– ¡Suficiente tengo con limpiar, lavar, planchar y cocinar para Dori y Tomo!. – Se quejaba Seto.
– Bueno bueno, eso no es problema. Sólo te usaremos un poquito. – Habló Jin.
– ¡Ustedes también!. – Seto daba leves golpecitos sobre el torso de Ueda.
– Luego te explicamos el plan, mientras tanto, te quedarás aquí con Jin y Kame… Y los demás.
– ¡No quiero!.
– ¡Deja de lloriquear!. – Se quejó Jin. – ¡Este es el único lugar seguro y no te soportaré demasiado si sigues con esa actitud.
– Entiendo… – Seto se aferró a el brazo de Ueda.
Éste le acarició la cabeza y fue a sentarlo sobre el sofá mientras los demás buscaban cosas en el refrigerador, las alacenas y hasta debajo del televisor.
– ¡Kameeee!, ¡Tenemos haaaambre!. – Gritaba Koki.
– ¡Vas a despertar a Kame!. – Decía Jin mientras iba a darle coscorrones a su compañero.
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Del otro lado de la ciudad, Hideaki Takizawa ordenaba papeles dentro de la oficina de Ed-sama en compañía de Kenzo y su ahora esclavo Yumehito.
– ¡¿Dónde está Seto?!. – Se preguntaban entre sí Kenzo y Ed-sama.
– ¡¿Dónde está Seto?!.
– Señores, como sabrán, esto de llevar los negocios es lo mío… No soy niñera.
– ¡Tenía planeado el futuro de ese chiquillo!.
– Igual que el de todos. – Rió Kenzo.

La Playa. (TaNaka)

– No estaba acostumbrado a que las cosas no salieran como las planeaba; sin embargo me parecía algo totalmente divertido y hasta creía que podía ser cosa del destino. Pues gracias a eso, había redescubierto la felicidad.
Y no es que antes no fuera feliz, pues todo lo que hacía me gustaba y lo disfrutaba, sólo que ahora; era mucho mejor, gracias a ti, Yuichi.
– Tonto, no deberías decir cosas así. – Decía Nakamaru totalmente sonrojado.
– Quiero que lo sepas todo. – Por su parte, Koki sonreía encantado al ver la expresión de su compañero.
– Lo sé. – Nakamaru estaba bañado en sudor. Se recostó sobre el pecho de Koki y con sus dedos jugueteó encima del abdomen del otro.
– Hoy, extrañamente fuiste bastante dulce, Koki.
– De todas formas, te gusta. ¿No?. – Koki hablaba de una manera coqueta y jalaba los cabellos de Nakamaru. El otro sólo guardó silencio y siguió recorriendo el cuerpo del otro con sus dedos.
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Jin había despertado abrazado de Kame, lo cual le extrañó, pero le gustaba que en ocasiones iba a meterse a su habitación, pues en el reparto nunca les tocaría juntos. Lo abrazó más fuerte, aunque él esperaba amanecer con los pies de Koki sobre el rostro.
Kame también despertó y le sonrió a Jin.
– Koki me ha intercambiado el cuarto.
– ¿Porqué?.
– Dijo que quería ensayar un poco con Nakamaru, pues aún no le sale el rap… Y yo, quería estar contigo.
Kame se levantó, visitó y despidió de su cómplice con un beso en la frente.
– Ve a buscarlo antes de que alguien lo note. Nos vemos después.
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Koki apartó a Nakamaru y le dio un par de besos más antes de vestirse y decirle que ya tenía que volver con Jin.
– Es muy temprano. Todavía faltan dos horas para que nos levantemos. – Se quejaba Nakamaru al mirar que el reloj marcaba las 5:00am.
– Sí, pero hace 3 horas que vine y tenemos que dormir bien. – Alguien toco a la puerta, era Kame que iba con una enorme sonrisa en el rostro.
– ¿Qué tal ha estado Jin hoy, eh Kame?. – Molestaba Koki.
– Igual que Yuichi, totalmente desnudo. – Kame señalo a Nakamaru quien aún estaba recostado en la cama y las sábanas apenas le tapaban un poco.
Pasó de largo y se arrojó contra la otra cama que aún estaba intacta y perfectamente tendida. – Que bueno que no han tocado mi cama. – Dijo y se dispuso a dormir otro rato.
– Iré a probar a Jin entonces. – Bromeó Koki.
– ¡No lo toques!. – Chillaron Kame y Nakamaru al mismo tiempo.
– Buenas noches chicos. Me voy.
———————————————
En la tarde, los chicos descansaban de una sesión de fotos que acaban de hacer.
Taguchi proponía jugar en el computador buscaminas o algún juego que molestara la existencia de Jin.
Koki y Nakamaru se echaban miraditas, Kame escuchaba atento y Jin enredaba los cabellos de Ueda con su dedo índice y hasta se disponía a hacerle trenzitas.
– Estoy cansado. – Dijo Nakamaru. – Iré a descansar.
– Bueno, bueno, te perderás la diversión. – Coreaban los demás.

Aún sabiendo que todos se la pasarían en grande, Nakamaru se fue directo a la habitación.
Tomó un libro y decidió seguir leyendo y conociendo las fantasiosas aventuras de “Mr. Took”.
Un rato después, alguien llamó a la puerta, al creer que se trataba de Kame que había olvidado algo, dijo que estaba abierto.
Tal fue su sorpresa al darse cuenta, al cabo de un instante en el que no escuchaba a su amigo silbando como solía hacer, y dejar de lado su lectura, cuando se encontró con la mirada reprobatoria de Johnny,
– Johnny-san, ¿ha pasado algo?. – Dijo incrédulo.
– Nada de eso Nakamaru-san. Mejor dicho… Sí. – Hizo una pausa. – Vamos por comida de mar. –
Nakamaru no podía decirle que no a su jefe, así que accedió.

Mientras estaban en el elevador, Johnny se fue sin rodeos,
– Tanaka-san y tú… ¿Qué clase de relación llevan?.
– La… Boral. Pero también, fuera del trabajo claro, somos amigos.
– Eso ya lo sé. Pero, sabes que otro tipo de relación está prohibida, ¿verdad?.
– Sí… Pero ya le he dicho que no es nada. – Nakamaru quería reír pero tuvo que hacerlo para si y admitir que en ocasiones y casos muy especiales, también tenía que decirle no.
– Pro-hi-bi-das. – Repitió Johnny.
Enseguida, por la cabeza de Nakamaru pasaron las infinitas muestras de cariño que había visto y oído a lo largo y ancho de la agencia, tanto con sus compañeros de grupo, como los demás. Echó a reír a carcajadas, al notar que incluso se daban frente a las narices de Johnny,
– Si yo fuera tú, no me reiría Nakamaru-san… Anoche vimos a Koki salir de la habitación de Kamenashi-kun y la tuya… También vimos a Kamenashi, pero él fue al baño.
– Practicábamos, eso es todo. Kame también nos ayudo, pero … le dolió el estómago…
– Lo siento Nakamaru-san, no quise culparlos. – El móvil de Johnny sonó así que esté contestó e inmediatamente cuando llegaron a la planta baja se despidió, alegando que tenía negocios pendientes y que la comida de mar quedaría para otro día.

Nakamaru fue caminando hasta la piscina donde estaban todos lanzando chorros de agua hacia la cara de Taguchi.
– ¡Nakamarad!. – Gritó Jin cuando lo vio.
Todos, ante la advertencia de Jin salieron corriendo del agua hasta donde estaba Nakamaru para mojarlo también dejando de lado a Taguchi. Jin, resbaló y cayó de sentón.
Una vez que lo mojaron, Koki, Kame y Ueda lo cargaron para lanzarlo junto a Taguchi, Jin se les unió enseguida que se levantó.

Una vez que habían cumplido su cometido, las bebidas embriagantes que Jin y Ueda habían pedido antes ya estaban sobre la mesa. Como borreguitos siguiendo al pastor, una vez más todos fueron hacia allá; olvidando a Nakamaru y a Taguchi.
– ¡Nos olvidaron!. ¡Nos olvidaron!. ¡Me gusta estar con ellos aunque se aprovechen de mí!. – Decía Taguchi.
– Iré a secarme… Sólo a ellos se les ocurre echarme con todo y ropa, pero, me vengaré.
Nakamaru salió empapado, lo cual notó Koki que no le apartaba la mirada de encima.
Se levantó y llevó consigo un par de toallas.

– ¡Yuichi, vamos a secarte!.
– Sí, gracias. Nakamaru se quitaba la playera.
– Vamos a tu cuarto por ropa seca… Yo también quiero cambiarme. ¿Quiéres ir a pasear?.
– ¡Sí!.
– Bueno, apresúrate. – Koki exprimió las ropas mojadas sobre la toalla de Jin y sus lentes de sol que había dejado allí y tomó por los hombros a Nakamaru para guiarlo directo al ascensor.
– ¿Por qué has mojado lo de Jin si al final de cuentas ya estaba húmeda?… Además, Kame querrá compartir sus cosas con él
– ¡Ah que problema!. Bueno, lo de los lentes lo joderá un rato.

Llegaron a la habitación y Nakamaru se quito las bermudas empapadas y las sacó al balcón. Koki esperaba pacientemente de pie. Cuando por fin Nakamaru volvió, Koki se lanzó a sus brazos y lo besó suavemente en los labios.
Nakamaru correspondía muy bien a cada beso, talvez, demasiado bien, lo cual notó Koki al pasar automáticamente su mano por los calzoncillos mojados de su compañero.
– Te amo Yuichi.
– Yo te amo más a ti. – Nakamaru se apartó y sacó del clóset unos boxers limpios y otras bermudas. Se vistió enseguida.
– Vamos a mi cuarto, yo también quiero ponerme una playera fresca.

Al llegar a la habitación correspondiente, los dos se dieron cuenta de la presencia de un letrero de papel mal pegado que Koki no había notado durante la madrugada. “Baños: Hombres” decía y tenía un feo dibujo de un papel de baño sonriente.
Claro que había sido obra de Kame para pasar desapercibido ante los ojos del jefe.

Una vez que ya ambos estaban listos, salieron del hotel y caminaron sobre la playa.
Había un hermoso atardecer y charlaban amenamente hasta que Nakamaru cogió de la mano al otro.
– ¿Sabes algo?. Hoy ha venido Johnny a preguntar sobre lo nuestro.
– ¿Le has dicho la verdad?.
– No… Porque nos va a matar y no quiero perderte. – Koki detuvo el paseo y abrazó al pelinegro.
– No digas eso… Si se da cuenta, nos regañará o lo utilizará como estrategia publicitaria ya ves que ha hecho en algunos casos.
Pero de igual manera, yo estaré contigo sin importar que…
– No tengo miedo de eso. Sólo un poco.
– Tonto. – Koki se sentó sobre la arena y le pidió a Nakamaru que hiciera lo mismo.
Nakamaru se recargó sobre el hombro del otro y cerró los ojos.
Koki pensó un momento y se puso de rodillas frente a Nakamaru, lo recostó sobre la arena húmeda.

Lo besó primero suavemente en los labios, luego en el cuello y una vez más en los labios.
Nakamaru le quitó la playera al otro, así como los pantalones y la ropa interior.
También Koki hizo lo mismo con delicadeza.
– Siempre quise hacerlo al aire libre Yuichi.
– Nos pueden ver…
– Este sitio está desolado y ya está oscureciendo.
El momento transcurrió lentamente entre besos y caricias. Cada vez que Koki entraba a Nakamaru, se deslizaba con extremo cuidado y suavemente.

Cuando Koki advirtió el cielo estrellado, pensó que deberían estar buscándolos, así que le pasó sus ropas a Nakamaru y también se vistió de prisa; pero en vez de irse de una buena vez, siguieron besándose.
De pronto, la marea comenzó a ponerse más fuerte y una gran ola los alcanzó empapándolos de nuevo y arrastrándolos un poco hacia el mar.
Ambos sonrieron y se levantaron.

Caminaron de regreso al hotel, a lo largo de la playa. En eso, divisaron 4 siluetas que iban hacia ellos, fueron corriendo para ver si se trataba de los demás.
Efectivamente, ueda iba aferrado al brazo de Taguchi y Kame iba montado sobre la espalda de Jin como tanto le gustaba hacer.
Todos iban bromeando y algo alcoholizados.
– ¡Hoy a sido divertido!. – Decía Taguchi. – Aunque me ignoraron el 80% del tiempo.
– Sí, ha sido divertido. – Dijo Johnny que salía de entre las olas del mar con una cámara en la mano.
– ¡¡¡JOHNNY-SAN!!!. – Chilló Nakamaru.
– No te preocupes Nakamaru-san, me equivoqué de cámara y me he traído la que no es a prueba de agua, pero de igual manera, ya tengo planes para ustedes dos.
Por cierto, ¿alguien sabe por que en el baño están regadas las cosas de Akanishi-kun y las de Tanaka-kun?. ¡Hasta hay camas!.
– Ahh Johnny-san no tiene remedio. – Dijo Nakamaru.