Johnnylandia

Un lugar de ficción fangirleska de Ikemens asiáticos!!!

Archivo para Sakurada Dori

Kojiciento. Cap 7

Capítulo 7.

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No podían creerlo.
Recogieron todo el desastre que habían echo y se fueron directo a casa de Jin.
Cuando llegaron, volvieron a leer cuidadosamente cada anotación y después, llamaron a Ryo y a los demás.
Cuando ya estaban todos reunidos, Seto y Kenn los miraban totalmente serios.
Y pusieron la carpeta sobre la mesa.
– ¡Somos nosotros!. – Dijo Koki.
– Sí… Pero antes lean la primer página. – Así lo hicieron.

“{¡Ohayou querido Ed-sama!, Takki al habla.
Bueno verá, estaba pensando en hacer otro escándalo o algo así, pero como no se me ocurre nada bueno por el momento, he decidido iniciar un nuevo proyecto.
Claro que una vez fusionados los D-Johnnys y los P-Ponnys, éste iniciará enseguida.

Kenzo está interesado también, así que será bueno.
Bueno, me he tomado la libertad de recolectar toda la información y las ideas para usted, querido señor. Espero que le agraden los colores que elegí para lo que considero importantes.
¡Será todo un éxito!.}”.

Todos se miraron entre sí rascándose la cabeza y deseando dejar de leer. Si se trataba de esos sucios planes que imaginaban, preferían no entrar en detalles.
Avanzaron despacio hacia la siguiente página.
“{Kojiciento}”. Decía en letra demasiado grande.

En la siguiente, venía una foto de Seto con algunas notas moradas y rosas.
“Koji será el protagonista de esta historia… Desde que lo contrató supe que era el indicado… Espero que a estas alturas ya sepa cocinar bien…

Es el típico ama de casa… Amo de casa. Y vive en un mundo de fantasía donde todo es amor y paz. Todos los días  cocina para él y su familia (Akanishi: El hijo mayor, Chinen: La hija menor y Yamada: El hijo adolescente rebelde-descarrillado que sigue a su hermano mayor en todo). También, los domingos lava todas las camisas de su querido esposo (Ueda) y todas las mañanas va con sus amigos y vecinos.
Pero no todo es feliz para Seto, ya que tiene que hacer mucha limpieza y por lo mismo no ha cumplido su sueño de ser cantante… Así que siempre, a cualquier hora del día, lo pueden escuchar cantar y cantar.
(¡Oh, pobrecillo!). Había apuntado Takki.

A la siguiente hoja, venía la foto de Ueda:
Ueda será el esposo de Seto, trabaja mucho y es el esposo ideal.
Todo parece perfecto… Pero puede ser que tenga un amante o algo así.
¡Sí lo tiene!, (Taguchi servirá para esto)… ¡Pero Taguchi también está con Nikishido!
(Todo un cuadrado-amoroso, ¿eh?).

Sakurada y Yanagishita:
Los mejores amigos de Koji.

Las fotografías de Kame, Koki y Juri estában ahí:
Kamenashi y los dos Tanakas; serán los vecinos de la familia de Ueda y Koji.
Son huérfanos, así que el hijo mayor Koki tendrá que cuidarlos bien.
Kamenashi está enamorado del hijo mayor de Koji (¡ah esto no es ficción!).
Koki también vive enamorado de Nakamaru. (Siempre le dejan todo el trabajo sucio a Koki).

Maru y Jun venían a la otra hoja:
Nakamaru y Matsumoto son compañeros de piso y de trabajo…
Familia cercana de Yamashita, Kenn y los demás.
(¡Y que malvado será Matsumoto!).

Luego, aparecieron Tsubasa, Takki, Tamamori y Toma:
Mi querido Tsubasa, yo, Tamamori e Ikuta, formamos otra familia feliz. Donde, no sucederán desgracias y serémos vecinos también de Seto y los demás.

La penúltima serie de fotografías incluía a Yamapi, Kenn y Tegomass.
Tegoshi y Masuda, son hijos de Yamashita y Kenn. (Y por puro fanservice, para aquello del rating, habrá shonen-ai-incesto entre los dos hermanitos).

“{Bueno querido jefe ese es el reparto por ahora, luego hablaremos de la historia… Pero antes, ¡necesito que compre los D-Johnnys ya!.
Kenzo está interesado en mi historia, así que con gusto la producirá.
También es necesario que no le diga nada de esto a los chicos hasta que todo esté echo.

Y con esto, ya hice mucho por mis queridas fans. ¡Dos pájaros de un tiro!}”.

Seto y los demás dejaron de leer y empezaron a reír imaginando la historia y aplaudiendo a la gran imaginación de Takki.
Sus carreras no se acabarían, no harían cosas malas y sucias (del todo), y Kenzo era un famoso productor de doramas y películas.

– Pero esperen… Ryo ha dicho que tendrían que seguir saliendo en…
– Sí, eso es cierto… Pero sólo algunos lo hacen y por voluntad propia. – Dijo Ueda. – Como Ryo.
– ¿Entonces todos nos equivocamos y Takki y Ed-sama sólo planeaban una nueva historia para nosotros?.
– Creo que sí. – Dijo Kenn.
– Bueno… Me siento bien de saber que no es nada malo…
– ¿Lo ves?. ¡Te lo dije!. ¡No te metería en nada malo See-chan!. – Dijo Tomo.
– Sí, como no… – Se quejó Seto.

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Kojiciento. Cap4

Capítulo 4.

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Al día siguiente, Seto despertó entre cajas de pizza y latas vacías de Sake barato.
Había sido una noche agitada entre la celebración de quien sabe qué y la evidente diversión que se traían Kame y Jin en la otra habitación.
Sonó el timbre, pero antes de que alguien pudiera ir a abrir, Tomo ya se encontraba dentro.
– ¡See-chan!. ¡Estás vivo!. – Gritaba Tomo mientras se abría paso entre los cuerpos de todos los presentes.
– ¿Dónde está Dori? ¡¿Pensabas que estaba muerto?!.
– Dori no vino… Pero en su lugar, ¡he traído a Ryo!.
– ¡Ryo!. – Fueron corriendo todos a recibirlo, incluidos Kame, Jin y Ueda.
Seto se quedó recostado sobre las cajas vacías de cartón.

– Bueno chicos… – Hizo una pausa. – Y Ueda… He ideado un plan mucho mejor que el anterior.
– ¡Dilo hombre!. – Dijo Koki.
– Hacemos que Seto se venda a Kenzo, lo convence de que lo haga dueño de los P-Ponnys; una vez Seto en el poder, mezcla ambas compañías: D-Johnnys y P-Ponnys… Me entrega el poder a mí, así que quedo como presidente, Tegoshi será mi hermosa secretaria… Ustedes, los empleados, Shige… Pensaré algo útil para él… Taguchi, podría ser el animador que atrae clientela haciendo ridiculeces bajo el rayo del sol… También podemos seguir explotando a Yamapi y sacando provecho del amor de ciertas personitas – señalo hacia Kame y Jin- … Y Seto-kun será… ¡El intendente!. – Ryo exponía los nuevos planes con las latas vacías del piso mientras todos, en círculo observaban perplejos ante tanta inteligencia y perversidad.
– ¡No quiero hacer limpieza nunca más!.
– Es tu destino See-chan. – Dijo Tomo.
– Pero mientras tanto, tenemos que seguir fingiendo que le somos fieles a Ed-sama y tenemos que seguir actuando en esas horribles películas porno…
– ¡PELÍCULAS PORNO!. – Grito Seto mientras saltaba de la basura. – ¡¿SALEN EN PELÍCULAS PORNO?!.
– Así es…
– ¡No quiero!. – Seto se volvió a poner pálido y cayó sobre el piso.
– Bueno, Takizawa podría tener toda clase de planes para nosotros, así que no digan nada y sigan como si nada… Tampoco le digan nada a Kenn ni a Matsumoto, seguro que ellos desde los J-Johnnys también planean algo malo. – Ryo aplastó dos latas y salió del departamento, todos fueron tras de él, excepto Seto que seguía impactado.

Como ya había pasado un buen rato y nadie había vuelto, Seto inconcientemente se puso a levantar todo el desastre y a fregar el piso, sacudir el polvo de los muebles y poner todo en su sitio.
“Quiero salir en revistas y tener 50 photobooks, escuchar mis canciones en la radio y ver mi rostro en la TV… Pero, ¡no salir de muerde almohadas en una película casera!” Pensaba mientras se sonrojaba y mejor cambio sus pensamientos.
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En todo Japón, todo el mundo estaba agitado ya; los adultos preparaban rápidos desayunos e iban rumbo al trabajo, los niños miraban televisión mientras se alistaban para ir al colegio y las jovencitas, despertaban dándole los buenos días a los afiches de sus D-Johnnys y P-Ponnys favoritos que se encontraban pegados sobre corchos y la pared.

En algún lugar, la cabeza de Hideaki Takizawa se llenaba de los “Buenos días” que siempre recibía.
– Buenos días mis queridas fans… ¡Tengo que hacer algo por ustedes!. – Decía en voz alta.
Se levantó, tomó una rápida ducha y emprendió camino hasta su adorado trabajo.
Cuando llegó, fue directo a la oficina de Ed-sama y entró decidido.
– Buenos días Takki, llegas temprano hoy.
– Sí señor, tengo una buena alarma despertadora…
– Bueno, hablemos de los negocios de esta quincena…
– Sí, verá… Parece que D-Johnnys y P-Ponnys se fusionarán, ¿cierto?. Por lo que, tendremos más trabajo y esas cosas… Además, de que los miembros de ambas agencias se han visto envueltos en varios escándalos recientemente…
– Así es, pero siempre lo solucionas tú. – Interrumpió Ed-sama.
– Sí, pero ahora tengo una idea mejor…
– ¿Se trata de un nuevo súper-escándalo?.
– Todo será improvisado, señor.
– Perfecto… Bueno, ¿de cuánto estamos hablando?.
– Aún no es seguro, pero hablaré con ellos y lanzaré la convocatoria.
– Y adviérteles que si no se presentan hoy mismo a verme, no recibirán su parte.
– ¿Y cuándo la han recibido?.
– ¡Ve y llámalos!

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A la semana siguiente, Seto seguía viviendo en el apartamento de Jin con los demás, y de vez en cuando Dori y Tomo iban de visita.
Una de esas ocasiones, llegaron con prisa y anunciaron que dentro de pocas horas se llevaría a cabo el plan de Takizawa.
Todos salieron corriendo, Ueda llevaba casi arrastrando a Seto, quien no quería ir.

Llegaron de nuevo al prostíbulo disfrazado de agencia: El edificio principal de los P-Ponnys.
Ed-sama hizo una mueca perversa al ver a todos los chicos llegar; pero ésta se marcó más cuando notó como Ueda forcejeaba con Seto para hacerlo entrar.
Takki los dirigió a la sala de reuniones, donde tres hambrientas fans por jugosos chismes los esperaban.

– ¡Bienvenidos queridos D-Johnnys y P-Ponnys!. – Decía animosamente Takki. – Hemos organizado esta convivencia con tres afortunadas fans y aquí ellas preguntarán cosas a ustedes como parte de una encuesta comercial.
– Ah~, Takki y su perversa manera de ver los negocios. – Susurró Ryo.
– Bien, les presentaré a los chicos: – Takki hizo música de tambores -.

De los P-Ponnys: Nikishido Ryo -quien traía cara de fastidio-, Akanishi Jin -quien estaba fumando-, Kamenashi Kazuya -que miraba y escuchaba atento-, Ueda Tatsuya -quien impedía que Seto saliera corriendo-, Nakamaru Yuichi -que también miraba con atención y le ayudaba a Takki a hacer la música-, Tanaka Koki -quien cuidaba de su hermano-, Tanaka Juri -quien jugaba con el cabello de Seto-, Yamada Ryosuke -quien alejaba a Chinen de su hombro-, Chinen Yuri -Que dormía sobre el hombre de Ryosuke- y Seto Koji -quien a como de lugar, quería huir-. Así como todos los demás que no están aquí hoy pero que seguro ustedes, las queridas fans, ya conocen.

De los D-Johhnys: Matsumoto Jun -quien se miraba las uñas-, Yamashita Tomohisa -quien molestaba a Jin-, Tegoshi Yuya -quien sonreía y hacia guiños para las fans-, Masuda -quien también interactuaba con las fans-, Kenn -quien se había unido a la fumadera con Jin-, Shige, Tamamori, mi querido Tsubasa -quien estaba al lado de Takki-, Ikuta Toma, y también todos los que faltan el día de hoy.
Después Takki tomó aire y fue a buscar un poco de agua.

– Bueno, la dinámica de hoy es sencilla, ustedes les harán preguntas a los chicos y en base a sus respuestas, veremos si es conveniente mezclar ambas agencias. – Tsubasa había tomado el lugar de su amigo.
– ¿Tenemos que responder todas las preguntas?. – Preguntó Ryosuke desde su asiento.
– ¡Sí!. ¡Comencemos!. – Una fan levantó la mano enseguida.
– ¡¿A quién odian más de ambas agencias?!. – Preguntó.
– ¡Yo sé esa!, ¡Yo sé esa!. – Gritó Ryo. Todos lo miraron de reojo.
– Ryo, no es necesario que contestes a esa. – Dijo Takki quien ya había retomado su puesto como animador y moderador.
– ¡Pero yo sé la respuesta!. ¡Ganaré el premio!.
– ¡Esto no saldrá en la televisión ni en ningún otro medio de comunicación y no hay premios aquí!.
– Ah~~. – Ryo guardó silencio.
– ¡Yo tengo una pregunta para Ueda-sama!. – Dijo otra fan.
– Adelante…
– Ueda-sama… ¿Odias a Ryo?.
– No, para nada, de echo, le he comprado un pececito. – Respondió Ueda mientras sacaba de debajo de la mesa una pecera.
– ¡Que liiiindo!. – Chillaron las fans.- Ryo aceptó su obsequio gustoso.
– Deberíamos llamarlo “El pequeño pececito dorado de Ryo”. – Bromeó Koki.
Todos rieron.
La reunión duró 150 estúpidas preguntas más y aparte una sesión fotográfica y de autógrafos.

Cuando todos se iban, Ryo, pecera en mano, detuvo a Seto.

Kojiciento. Cap2

Capítulo 2

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Seto se estaba preparando para su primer día de trabajo; no estaba seguro de que iba a hacer, sólo sabía que tenía una cita importante con un tal ‘Ed-sama’ el director de los P-Ponnys.
Después de todo ya no estaba enojado por el error de Tomo e intentaba ver el lado bueno, pues también se había enterado que Yamashita Tomohisa debutaría pronto en los P-Ponnys.
– ¡Parece que el destino sí existe!. Se repetía Seto.

Al llegar a las oficinas principales de P-Ponnys, Seto se percató de que más bien parecía prostíbulo y no un lugar serio del todo.
Siguió adelante hasta dar con un enorme salón conectado a los demás.
Dentro sólo había un enorme escritorio de madera y un sillón elegante con un forro rojo.

– Buenas tardes Seto Koji, te estaba esperando. – Dijo de pronto un hombre que se encontraba sentado en el sofá. – Soy Ed-sama, esta es mi oficina y soy el dueño de este pequeño negocio.
– Bue… Nas tardes, Ed-sa… Sama.
– Bien, como ya debes saber, fuiste aceptado dentro de la agencia, pero aún tengo que hacerte una pequeña prueba… – Ed-sama se levantó y comenzó a susurrarle a Seto. – Primero tengo que ver si eres lo suficientemente bueno en todo… Después, tenemos que tomarte una serie de fotografías y luego te entregaré una lista de todas tus actividades. ¿Te parece?. – Ed-sama hizo una mueca perversa.
– … Sí, esta bien. – Respondió torpemente Seto.

Ed empujó bruscamente a Seto contra el sofá, después se acercó de modo que su cuerpo cubriera la vista delantera de este… Una mano atrancada en un muro y la otra acariciando la suave cara del castaño; también la posición de sus piernas impedía cualquier movimiento de Seto y de haber podido, no hubiese echo nada por el shock.
Simplemente apretujó los ojos y los dientes y comenzó a tararear el OP principal de One Piece en su mente.

– Seeeto-kun, te resistes, eso no es bueno para un P-Ponny.
Además mírate, ¡estas asustado!, debes aprender a jugar conmigo.
Bueno pues, tu primer tarea será:
1) No resistirte más. – Seto hizo una mueca de disgusto y después gritó.
– ¡Bueno bueno está bien!. ¡RENUNCIO!.
– ¡NO PUEDES!. – Rió Ed-sama.
Luego se apartó y tomó un cuaderno negro que se encontraba sobre el escritorio. – Verás querido Seto, esta es tu agenda personal que como P-Ponny debes tener, en ella puedes apuntar todas tus citas y deberes. ¿Entiendes?.

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Una hora después Seto ya estaba en su casa dispuesto a golpear a Tomo.

– Vamos See-chan, no debe ser tan malo. Los P-Ponnys salen en programas de televisión y esas cosas, es lo mismo. – Decía Dori tratando de animar el ambiente.
– Sí sí, casi igual, excepto que mi jefe está loco y en mis ‘obligaciones’ incluye que ¡debo aprender a cocinar!.
– Caso perdido, caso perdido. – Dijo Tomo señalando la lista de tareas de su compañero, en ella incluía ser recepcionista en las oficinas principales.

Seto estaba acostumbrado a lidiar con toda clase de personas, siempre tenía una sonrisa para mostrarles y sabía exactamente que decir.
Su primer tarea no estaba del todo mal. Sólo se trataba de brindarles apoyo moral a los que pasaran por ahí.

– Buen día, vengo a hablar con Ed-sama, mi nombre es Tatsuya, Ueda Tatsuya. – Apenas Seto estaba escuchando cuando una ola de personas irrumpieron en la salita.
– Buenas tardes, disculpe, el señor Ed-sama no se encuentra ahora. ¿Tenía cita con él?.
– Así es… Bueno, dígale que Ueda vino a verlo y ya tiene la información.
– U… Ueda. – Seto apuntaba mientras quedaba congelado y veía como Ueda y todas esas personas desaparecían por la puerta principal.

¿Información?. ¿En qué clase de negocios sucios estaba metido su jefe?. A Seto no le gustaba imaginar cosas sin lógica, pero lo estaba haciendo.
Comenzó a hacer esquemas y mapas mentales en su agenda de deberes, sabía que los P-Ponnys no se dedicaban solo a aparecer en programas de televisión y revistas, pero no estaba seguro de a que más se dedicaban.
La campanilla de su puesto sonó.

– ¡Ahh!, disculpe… ¿En qué puedo ayudarle?. – Dijo Seto exaltado por el susto.
– Em mi nombre es Kenn, seguro me conoces; bueno, vine a buscar a Ed.
– Ed-sama no se encuentra. ¿Gusta dejarle algún recado?.
– No, gracias. – Kenn dio media vuelta y agregó. – Tú eres nuevo, ¿verdad?.
– Eh pues… Sí.
– Será mejor que renuncies y no debutes. Ed te venderá a Kenzo tarde o temprano.
– ¿Kenzo?…
– ¿Has notado que Ed te utiliza de secretaria y asistente personal?, bueno eso le hace a todos, luego los utiliza un poco más y finalmente ¡BANG!… ¡Eres propiedad de Kenzo!. – Kenn tomó un cigarrillo de su chaqueta y lo introdujo en sus labios.
Seto se acercó para ofrecerle fuego.
Luego, Kenn se marchó.
Todo estaba solo de nuevo, las paredes rojas y blancas permanecían en silencio, desnudas aunque estuvieran repletas de fotografías de varios P-Ponnys.

Seto cogió su psp y comenzó a teclear en el buscador de internet [P-ponnys – Kenzo].
Ningún resultado encontrado.
Tecleó de nuevo… [P-Ponnys – Kenzo – Ed-sama]… En su lugar, salió la fotografía de Yumehito, uno de los guitarristas de Ayabie.
– ¡EEEH!. ¡¿Era ese Kenzo?!.- Seto estaba sorprendido, luego se puso a leer la información que aparecía más abajo.
Kenzo y Yume habían contraído matrimonio el 13 de Marzo del 2007. Yume había participado en conjunto con los P-Ponnys antes, era el más exitoso hasta que se enamoró de Kenzo.

Seto comenzó a sudar frío y a marearse, todo le parecía confuso. No tenía idea de en que lugar lo había metido Tomo.
Volvió a aparecer Ueda, esta vez iba solo.

– Disculpa. ¿Tú eres Seto Koji?. – Preguntó.
– Ehh sí~. – Seto hizo un extraño movimiento con la cabeza al mismo tiempo que se desplomaba.
– ¡OH, mírate, estás pálido!. Te llevaré al médico. – Ueda saltó el mostrador de la recepción, cogió las llaves que se encontraban ahí y apoyó a Seto contra su pecho.
Después hizo una llamada rápida y salió con Seto atrancado en su hombro derecho.

Kojiciento. Cap1

Capítulo 1

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Era un día soleado en Tokio, Japón. Todas las personas aprovechaban la última semana de vacaciones; los parques de diversiones estaban a reventar y por las noches en los karaokes ya no cabía nadie más.
Todos vivían sus vidas, excepto Seto Koji.

Las palabras de Dori y Tomo, resonaban en su cabeza:
“¡Debes de hacer algo de tú vida!. ¡One piece está por terminar!”.
Ese fue el detonante, Seto estaba ‘perdiendo el tiempo esperando mes con mes el nuevo tomo de One piece’… Después de todo, sus amigos de la infancia no se equivocaban.

– ¡Bien, lo tengo decidido!. – Anunció eufórico.
– ¿Qué cosa, See-chan?. Preguntó Dori interesado.
– ¿Venderás tú colección de Luffy para poder sobrevivir?. – Puntualizó Tomo.
– ¡NO!… ¡Haré el castina para entrar a los D-Johnnys!.
– ¡¡¿¿QUÉEEEEEE??!!. – Era demasiada la sorpresa. – Además, con soportarte todos los días en casa tenemos suficiente como para que también nos sigas al trabajo. – Agregó Tomo.
– Ya sé… Pero quiero valerme por mi mismo. Además, en D-Johnnys puedo superarme y pasar tiempo con ustedes y los demás.
– No querrás…

Dos días después, Seto estaba formado esperando su turno en una fila sin fin.
Sentía mariposas en el estómago y estaba sudando.
– ¡Siguiente!. – Anunció una voz desde un punto en la sala.
– Soy yo… Buenas tardes. Soy… Seto… Seto Koji.
– Sí hombre, y yo soy Yamashita Tomohisa, pero puedes llamarme Yamapi, ya sabes. – Hizo un guiño. El sujeto del otro lado de la ventanilla lucía amigable.
– Bue… Buenas tardes. Mucho gusto… He… Vine a hacer el…
– ¿Casting?. ¡Ah!, no es necesario. ¡Estás dentro de los D-Johnnys!.
– ¿Habla enserio?… Seto no podía creer la magia de los sueños…
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– Shhh shh, Seto, llegó el correo, creo que te interesa. ¡Despierta!.
– Mmm… Tomo… Eres muy molestoooo… Estaba soñando… Con Yamapi…. Mmm.
¡EHH!. ¿Te das cuenta de qué acabas de hacer?. ¡Estaba soñando con Yamapi!.
– Sí sí, Yamashita-san te agradece que seas su fan desde Shinrei… – Dijo Tomo sarcásticamente mientras señalaba el póster en el clóset de Seto. – El punto aquí, es que… ¡Estas dentro de los P-Ponnys!. ¡Woooah!.
– ¿P-PONNYS?.- Gritó Seto. – ¡Eran los D-Johnnys idiota!.
– ¿Ah sí?… Ups… Igual, estas dentro.

Entre amor y buenas noches… Cap4 -Final-

Capítulo4:

Era un día nublado y en la televisión habían anunciado posibilidad de lluvia, esto arruinaba los planes de todas las personas que irían a dar un paseo.
Pero, Dori Sakurada no estaba dispuesto a arruinar los suyos, tomo dos chaquetas, dejó comida servida para las mascotas y salió deprisa.
Dentro del automóvil ya lo esperaba Seto, pero más que ansioso, se mostraba cansado, pues iba durmiendo. Dori le arrojó las chaquetas sobre las piernas y se detuvo a mirarlo un segundo, después le dio un beso en la mejilla y emprendió la marcha.
Puso música suave que después fue interrumpida por un spot informativo.
Todo el trayecto Seto fue dormido y eso desconcertó a Dori, puesto que quería hablar con él. Se sentía solo y cansado.
Finalmente llegaron, la idea de mostrarle a Seto el lugar donde había crecido, entusiasmaba a Dori.
Dori se bajó del auto, tomó una sombrilla y se dispuso a interrumpir el sueño de su pareja… Este ya estaba despierto, miraba hacia sus pies sin decir nada.
– See-chan, ya llegamos, ven levántate. – Por su parte, Seto seguía inmóvil con la mirada perdida. – See-chan, muévete comenzará a llover. – Dori notó que Seto ahora miraba hacia sus pantalones, cerca de su miembro; hizo caso omiso de la mancha que vio y jaló a Seto para que se levantara.
– No quiero ir…
– ¡Ah, pero si ya estamos aquí!. No vinimos en vano See-chan. – Dori cerró el auto de un portazo y clavo la mirada en Seto.
– No quiero ir… – Dori tiró fuertemente del brazo de Seto, este te quejó del dolor, pero después de recibir un beso inesperado, no dijo más.
– Entonces, sí no quieres ir… Quédate aquí, solo. – Dori comenzó a caminar, pero ahora Seto era quien se aferraba a Dori.
Todo el lugar lucía absolutamente desierto, todo era campo y no se divisaba nada cercano.
Fueron caminando, tomados de la mano, ambos sin decir nada hasta que finalmente advirtieron la presencia de una enorme casa; Seto soltó a Dori y echo a correr hacia ella.
Cuando Dori pudo alcanzarlo, Seto ya se encontraba inspeccionando el lugar pues la puerta estaba abierta.
Dori le dijo que si quería ver algo mejor, subieran al siguiente piso, Seto hizo caso y entró en una habitación al final del pasillo, en esta encontró una gran cama matrimonial y un montón de libros apilados en un rincón, también encontró una vieja fotografía de Dori sobre un buró. Se sentó en la cama a contemplarla.
– ¿De verdad eres tú Dori-chan?
– S… Sí, es una fotografía muy vieja. – Dori le quito el marco de las manos y comenzó a acariciarle el pelo, luego se inclino para besarle la mejilla.
Seto se dejó llevar y en un instante ya se encontraba recostado sobre la cama recibiendo besos de Dori.
 
Poco a poco se vieron envueltos en un ambiente de pasión lleno de miradas, sonrisas y caricias.
Dori comenzó a desabotonar la camisa de Seto, lo hacía lentamente mientras Seto se limitaba a mirarlo con ojos de deseo.
Mientras tanto, Dori seguía haciendo su trabajo con paciencia, se puso a jugar sobre el pecho de Seto, le tocaba los pezones y luego daba una suave lengüetada.
Seto solo miraba hacia el techo. Después se desabrochó el pantalón.
Dori le tomo la mano y la puso a un lado de su cuerpo sobre cama, luego, él mismo despojó de los boxers a Koji y comenzó a agitarse rápidamente Hacia delante y hacia atrás.
Lentamente el polvo se fue adhiriendo a la piel desnuda de Seto; la cama rugía sin parar.
Seto gemía a más no poder. Adelante y atrás.
Todo era un indicativo de que el orgasmo había llegado.
– See-chan… – Dori se detuvo agitado.
– Aaaaah, ahhh… No te detengas Dori-chan.
– ¿Te gusta que juegue así contigo? – Dori comenzó a besar lentamente el cuerpo de Seto. Iba sin prisa alguna.
De pronto Seto se levantó y lo abrazo.
– ¿Acaso solamente juegas conmigo? – Las lágrimas corrían por sus ojos.
– No, no es eso See-chan… Yo te amo. – Sin decir más, Dori besó a su compañero; esperando que ese momento no terminara.
Seto se hizo de lado y le indicó a Dori que se recostará; luego él retomó la pose de caballito y comenzó a acariciar.
Sus lágrimas se detuvieron. La sonrisa de Dori le hacía feliz.
Finalmente, mordió. Atrapó entre sus dientes a unos labios, un par de pezones, piel de la cintura y el miembro de su pareja.
Dori no se quejaba de dolor, eran mordiscos suaves y de amor.
Después de todo, a él también le gustaba sentirse querido.

TAN TAN!

Entre amor y buenas noches… Cap3

Capítulo3:

Para Seto Koji ya era costumbre dormir en el sillón y lidiar con el dolor.
Ya se estaba levantando cuando vio salir a Dori a toda prisa, iba tan rápidamente que ni siquiera se despidió como solía hacerlo.
Seto al ver aquello, pensó que lo mejor sería darle una buena bienvenida a Dori para cuándo llegará, así que comenzó a preparar crepas, pues bien sabía que eran una de las comidas favoritas de Dori.
El tiempo pasó volando y ya pasaban de las dos para cuando llegó Dori.
– Estoy en casa, lamentó haberme ido así sin avisar. – En su rostro se dibujaba una expresión de preocupación
– ¡Dori-chan!, ahh por fin llegaste, ¡hice crepas! – Seto llegó y se le arrojó encima, obligando así a Dori a que le abrazara, este lo hizo.
Después fueron hacia la cocina y comieron, Dori en silencio. Aquello extrañaba muchísimo a Seto pero no se animaba a preguntar el motivo, pues tenía claro que los asuntos de Dori solo le correspondían a el mismo.
Al terminar, Dori se dirigió hacia la ducha, Seto fue corriendo detrás de él y dijo que tampoco había tenido tiempo de bañarse.
– Entonces báñate tú, yo tengo trabajo. – Dori arrojó su toalla hacia el piso y salió, pero el castaño pudo tirarle del brazo y alcanzó a decirle que no le gustaba nada esa actitud suya y que si no cambiaba se olvidara del asunto de vivir juntos.
Dori lo miró con desaprobación pero entro de nuevo al baño.
Enseguida, despojó de su vestimenta a Seto y lo empujo hacia la ducha, luego él hizo lo mismo.
– ¿Qué estás haciendo Dori-chan? – Seto realmente se sentía extrañado pero le excitaba el simple hecho de estar junto a su Dori-chan.
– Si See-chan quiere que sea lindo con él para que viva conmigo, seré lindo. – La nube gris que llevaba Dori desapareció en un instante.
– Ahora resulta que tú eres el que quiere que viva yo aquí… Qué raro. – Seto miraba hacia todos lados, excepto a su compañero. Dori abrió las llaves de la ducha y dijo que un príncipe necesitaba a su princesa.
Enseguida tomo a Seto por los hombros y comenzó a besarlo como si el asunto tratará de ver quien besaba más rápido y quien devoraría al otro primero.
Después vinieron las caricias lentas, dispuestas a recorrer milímetros y milímetros.
– See-chan luce encantador desnudo y con el pelo mojado… – Dori se detuvo a decir aquello mientras tomaba entre sus manos el miembro de Seto.
Seto sabía que seguramente Dori daría el primer paso, y así fue.
Se colocó detrás de Seto y comenzó a darle un pequeño masaje y luego a lamerle la espalda, Seto se reía pues la lengua de Dori le daba cosquillas; vino el dolor.
Dejó escapar un gemido y luego otro y otro, esto indicaba a Dori que su penetración había estado bien, se detuvo y volvió a abrazar a Seto.
– … ¿Qué acabas de hacer? – Seto se mostraba interesado.
– No preguntes, me siento mal. Tengo náuseas. Iré a recostarme. – Dori cerró las llaves del agua, se echó su toalla encima y salió de la habitación.
De nuevo había dejado solo a Seto, estaba comenzando a fastidiarlo.
Seto salió del baño y se arrojó sobre el sillón, ya estaba vestido cuando pensó en ir a ver a Dori.
Dori estaba recostado mirando hacia el techo, Seto se recostó a su lado y le besó la mejilla, poco después abrazó su pecho desnudo.
– Dori-chan… – Otra vez estaba utilizando la voz más tierna que podía.
– Dime See-chan. – Dori se notaba más calmado.
– Entonces… Sí… ¿Quieres ser mi príncipe?
– Así es. Dori se levantó solo para ponerse justo encima de Seto, después le besó y dijo: – Siempre y cuando tú quieras ser la princesa.

Entre amor y buenas noches… Cap2

Capítulo 2:

Seto se encontraba recostado sobre el sillón mirando hacia el techo.
La idea de dormir solo no le agradaba mucho, pero habían sido órdenes de Dori y tenía que obedecerlas.
Estaba planeando lo que haría en el día y como podría hacer feliz a Dori, cuando este entró a la sala y se quedó parado junto a la nueva cama de Seto; el que estaba acostado, por reflejo cerró los ojos para fingir que se encontraba durmiendo.
Dori se acercó aún más a Seto, que este pudo sentir la respiración sobre su rostro; acto seguido, unos suaves labios sobre los suyos. Respondió al beso.
– ¡Ahh mentiroso!, no estabas durmiendo. – Dori esta vez se mostraba más animado.
– Sí estaba durmiendo, pero mi príncipe azul me despertó.
– ¿Y quién se supone es el príncipe?
– Tú… – Seto se levantó y tomo entre sus brazos a Dori, lo miro escasos segundos y comenzó a besarlo por toda la cara, para después terminar en los labios.
El ataque de besos pareció interminable hasta que el móvil de Dori comenzó a timbrar.
Dori se apartó de Seto y atendió.
– ¿Sí diga?… Ah ya veo, iré ahora mismo… Gracias.
– ¿Quién era Dori-chan?, ¿a dónde iras?, ¿puedo acompañarte?
– Seto por favor, no seas tan insistente. Nos vemos. – Dori cogió sus llaves, dio media vuelta y salió a toda prisa.
De nuevo había dejado abandonado a Seto, pero esta vez no se sentía triste ni culpable, al contrario, se sentía muy feliz… Hasta el día anterior, el siempre había tenido claro que su amigo de la infancia era un imposible y que debía retener sus sentimientos hacia él, pero cuando formó parte de él, aquellas ideas que le nublaban la mente, volaron y se fueron… Ahora su deseo era que siempre fuera así.
 
Seto había visto la noche anterior un programa por televisión llamada ‘tu primera cita’, del cual había sacado miles de ideas que estaba dispuesto a poner en práctica.
Tomó el teléfono y le marco al manager de Dori.
– ¿Sí?, buenas tardes señor… Eh quería ver si Dori está muy ocupado.
– ¡Ah buenas tardes Seto!, no, no está ocupado solo tiene que ver algunos preparativos para un comercial en el que participará.
– Ah entiendo, bueno muchas gracias, hasta luego. – Seto, aventó el teléfono hacia el sofá y salió a toda prisa.
Al llegar a la agencia de Dori, encontró a este muy sonriente con un montón de fans, lo que provocó que Seto se desenfrenara y fuera corriendo a toda prisa hacia donde estaba Dori y lo aprisionara entre sus brazos… Enseguida, las fans comenzaron a gritar y a tomar fotografías y la sonrisa de Dori desapareció.
Llegó el equipo de seguridad y apartaron a todas las fans de los chicos, luego los llevaron hacia la puerta trasera y los dejaron en la mitad de la calle.
Era el momento que Seto estaba esperando.
 
 
 
– Nee Dori-chan… – Hizo la voz más tierna que tenía.
– ¿Qué quieres? – Y la de su compañero no mostraba exactamente ternura.
– Pensaba que podrías distraerte… Yendo al cine, por ejemplo.
– ¿Pensabas?, bueno, vamos…
Durante todo el camino, ambos fueron callados y mirando hacia bajo, hasta que por fin arribaron al cine favorito de Dori, ahí se exponía la película ’Yumechuchu’.
Entraron a la próxima función que comenzaría dentro de nada y se sentaron en los asientos del medio… Aún no empezaba.
Ninguno dijo nada y esta vez no había dulces ni palomitas de por medio para calmar al silencio.
Dori dio el primer paso y colocó su mano sobre la de Seto, luego tomó con sus finos dedos la cara del castaño y le planto un beso, y luego otro; esta vez Seto quería ser el que hiciera sentir feliz a Dori… Las luces se apagaron, el momento perfecto.
Seto se levantó de su asiento y enseguida se colocó sobre Dori, acto que sorprendió a Dori, pero aún así se dejo llevar.
Seto comenzó a hacer una extraña danza en las piernas de Dori, provocando a este a comenzar, pero no lo hizo…
Así que a duras penas, Seto se quitó la playera y fue en ese momento cuando Dori le mordió el pezón izquierdo.
– Ahh… – Seto dejo escapar un susurro de su boca, a pesar de que eran los únicos en la sala no quería hacer mucho ruido.
Después, Dori comenzó a besarlo.
– Estas excitado See-chan. – Repitió aquello dos veces mientras le acariciaba el miembro.
– Ahh… Ahhh… Ahhh… No te detengas…
Finalmente, Seto dejo caer todo su cuerpo sobre el de Dori y dijo que estaba cansado y sería más cómodo hacerlo en una cama… Dori respondió que sí con una suave risita, le devolvió su playera a Seto y le dijo que sería mejor que se marcharan, pues el guardia de sala podría haberlos visto.
Y tomados de la mano, salieron de ese lugar.