Johnnylandia

Un lugar de ficción fangirleska de Ikemens asiáticos!!!

Archivo para Tegomass

Cielo sin estrellas (TegoMasu)

Título: Cielo sin estrellas
Pairing:Tego & Masu / NewS
~Yoru wa hoshi wo nagameteokure / Tegomass~
One-shot
To: Meli (gomen x el retraso, espero q te guste)
29-03-11

Bajó del tren con la mirada clavada en el piso y el corazón hecho un completo caos. Había pasado las últimas cuatro horas de viaje sentado en el mismo lugar sin moverse siquiera y mirando a la nada, pensando en todo lo que había vivido hasta ahora, en todas las personas que habían sido parte importante de su vida, en todos los problemas que había tenido que superar, en cada una de las lágrimas que seguramente estaría derramando la persona a la que había amado con todo su corazón durante el último año. El chico que le había entregado por completo su corazón y de quien se había enamorado profundamente. De una manera tan pura y desinteresada como nunca más pensó que podría amar a alguien. No después de su primer amor.
Había sido tanto lo que sufrió cuando lo dejó sin decir una palabra que terminó por hacerse a la idea de que todo había sido su culpa, sí, así debía ser, porque era tan caprichoso, mimado y egoísta, porque siempre quería ser el centro y fin de su universo, seguramente había terminado hartándose de él y de su amor y por eso se había ido de su lado sin decir siquiera un “adiós”. ¿Cuánto había sufrido debido a aquella separación? ¿Cuántas lágrimas había derramado por su ausencia?… Y sin embargo, ahora era él quien se iba sin decir más y dejaba atrás a la persona que más lo había amado llorando de la misma manera en que él mismo lo había hecho en aquel entonces cuando su vida terminó.
¿Estaba haciendo lo correcto? ¿Se arrepentiría después por la decisión que había tomado? ¿Sería perdonado algún día? ¿Seguiría llorando aún ahora? ¿Estaría solo dentro de la habitación esperando a que volviera? Sentía que merecía el infierno por lo que estaba haciendo, pero necesitaba verle, quería respuestas… respuestas del pasado… respuestas para el futuro. Y sólo él podía dárselas.
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El final del sueño (TegoMasu)

El final del sueño.

One-Shot

Tegomass

~Boku Rashiku/Tegomass~

07-05-10

To: Tal

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Mi madre a menudo decía esto cuando yo era pequeño: “los sueños son el tesoro de una persona… por eso nunca debemos perderlos…” Aún ahora creo que ella tiene razón… pero cuando era pequeño realmente no entendía el verdadero significado de sus palabras… supongo que apenas comienzo a entenderlo… pero el precio ha sido demasiado alto… Aunque como mi padre siempre dice: “las cosas que más valen son aquellas que más cuestan y que no pueden ser pagadas con dinero”, así que estoy seguro de que todo esto ha sido lo mejor, y a partir de este momento te guardaré como el tesoro más valioso de mi vida…

Sí, yo lo quería, siempre lo había hecho, así que era algo que todos, incluyéndolo, ya sabían; así que para todos era común que se refirieran a nosotros como si fuéramos pareja y que inclusive nuestras fans lo dieran por hecho escribiendo cientos de historias de ficción en las que él y yo solíamos ser los protagonistas; como a Koyama le gustaba mucho leer ese tipo de “novelas”, a veces llegaba emocionado a platicarnos lo que había pasado en alguna de ellas y con el tiempo fue inevitable que quedáramos enganchados por algunas de las historias, es que en verdad que hay fans con un increíble talento para escribir; incluso una vez, leí una en la que por cierto él y yo éramos los protagonistas… ¡Ah! Lo siento, creo que eso no es relevante en este momento, verdad? Bueno, creo que entendieron a qué me refiero, la cosa es que todos creían que nosotros en verdad estábamos juntos cuando en realidad no era así, sí, lo sé, pueden no creerme, pero nunca tuvimos ese tipo de relación.

Nuestra primera gira como Tegomass estaba por comenzar, estas dos últimas semanas antes del primer concierto serían sin duda las más pesadas; el grado de cansancio aumentaría al extremo y nuestro tiempo libre quedaría reducido a los descansos y a nuestras casas. Pero uno de nuestros sueños estaba por volverse realidad, así que estábamos dispuestos a darlo todo con tal de lograrlo, sin importar cuánto tuviéramos que sacrificar en el camino. Igual no me importaba, bueno, no es que me diera igual, no, más bien. Me refiero a que no me molestaba para nada, la idea de que a partir de ese día yo iba a estar todo el día todos los días a su lado me resultaba lo más genial de este mundo… Así es, si no estábamos juntos no era porque no quisiera… había muchas cosas de por medio, supongo que simplemente no era el momento.

Pero regresando a lo que estaba diciendo, a pesar del agotamiento físico y mental que nos traería, los dos estábamos esperándolo con ansias. Como no teníamos que preocuparnos por bailes y coreografías, nuestros ensayos me permitían disfrutar de una de las cosas que más me gustaban: escucharlo cantar. Sí, de entre todos los Tegoshi que había conocido a lo largo de estos años, el que más me gustaba era sin duda el Tegoshi Yuya que irradiaba toda esa luz cuando cantaba. Después de toso, ésa era la verdadera razón por la que había aceptado que nos debutaran como Tegomass hace dos años… Tiempo durante el cual, tener nuestro propio concierto parecía sólo un lejano sueño, pero habíamos trabajado con todas nuestras ganas y las fans nos apoyaban de un modo sorprendente, así que el sueño se había hecho realidad… o al menos estaba a una nada de hacerlo.

Cuando menos pensamos, la gira estaba por terminar. Tegoshi parecía realmente feliz, siempre con esa radiante sonrisa que lograba llevarse lejos las preocupaciones y dificultades que nublaban mi cielo, volviendo mis días soleados. Aún cuando nuestro manager nos había reservado habitaciones individuales, él había terminado colándose en mi cuarto cada noche, después de todo, a Tego no le gustaba estar solo, pues a menudo, cuando estaba nervioso o hiperactivo, le daba insomnio y nada odiaba más que estar a solas y aburrido. Supongo que al no estar cerca Koyama y Shigeaki, mi compañía le resultaba mucho mas agradable que la del manager… para su desgracia, yo rara vez tenía problemas para dormir, así que al final terminaba en mi cama viendo la tele o jugando videojuegos… Aún así ninguna de esas veces lo había encontrado  a mi lado al despertar. La primera vez que lo veía por las mañanas era cuando entraba efusivamente a darme los buenos días para que bajáramos a tomar el desayuno juntos.

Y así, todos nuestros días durante los conciertos eran divertidos y relajados. Aún cuando fueran días en los que tuviéramos mucho trabajo, estando a su lado todo estaba bien, a veces incluso terminábamos improvisando… él tocando la guitarra y yo la batería… aunque en realidad no se podría decir que lo mío fuera realmente muy artístico o musical, verdad? Sin embargo, reír y hacer el tonto a su lado era en verdad algo de un valor incalculable.

Y como podrán imaginar, al tener menos fans persiguiéndonos y menos gente del staff a nuestro alrededor, nosotros habíamos aprovechado cada momento juntos al máximo… pero aún así, seguíamos sin repetir lo que habíamos hecho tantos años atrás… En verdad quería volver a estar con él, besarnos, ser  uno…

Ahora pareciera que sólo estábamos juntos siendo poco más que amigos… menos que novios. Ya no puedo reclamarle nada, después de todo es mi culpa, yo tomé la decisión… Estaba demasiado asustado en aquel momento y no tenía las fuerzas para luchar por estar con él… Y aunque ahora estaba dispuesto a todo, temía que sus sentimientos hubieran cambiado… Sí, sabía que aún me quería, que aún estaba en su corazón, pero no dejaba de preguntarme si ahora había alguien más.

De pronto ésa noche después del último concierto, estando a solas sentado a la orilla de la piscina sintiendo el agua en mis pies, me descubrí a mi mismo al borde de las lágrimas tras escucharlo al teléfono con alguien que seguramente era Koyama… ¿podría ser él quien ahora ocupaba sus pensamientos? Pensándolo bien, lo había estado llamando más de tres veces al día durante todos los días desde que comenzamos los ensayos, él también le llamaba a menudo, incluso fue a varios de nuestros conciertos… Era tan tonto… debí haberlo notado antes. No, no debía llorar… sabía que esto podía pasar desde el momento en que le dije “no deberíamos continuar…”

Había sido tan tonto… tan cobarde… Ahora debía ser fuerte y aceptar las cosas. Ya no podía regresar el tiempo… Si ahora sólo podíamos estar así de cerca, eso era mejor a no tenerle. Me sentía cansado, así que me fui a dormir temprano; al otro lado de la puerta podía escuchar todavía su risa; entré a mi habitación, ni siquiera prendí la luz… Me quedé recordando tantas cosas… pensando…

Me despertó el tacto suave de su mano sobre mi mejilla… “¿Qué tienes?” preguntaba en un susurro en mi oído al tiempo que desvanecía con sus labios los rastros de aquellas lágrimas que contra mi voluntad se las habían arreglado para escapar. No era capaz de decir algo, mi corazón latía fuera de control al tenerlo tan cerca; movido por un impulso lo rodeé por la espalda atrayéndolo contra mi pecho. Pese a su incomprensión, terminé por abrirle mi corazón y decirle todas esas cosas que había estado guardando durante estos últimos años. Ya no me importaba si parecía patético ante sus ojos… sólo quería que supiera cómo me sentía.

La verdad es que nunca hubiera predicho este final… cuando menos pensé sus manos estaban perdiéndose lentamente sobre mi cuerpo y sus labios devoraban desesperadamente los míos mientras me repetía una y otra ves el “te amo” que tanto había querido escuchar.

Cuando abrí los ojos por la mañana, su delgado y cálido cuerpo continuaba acurrucado contra mi pecho, contemplándolo con una boba sonrisa teniéndolo entre mis brazos, me sonrió tímidamente antes de darme como siempre los buenos días. En ese segundo que se volvió eterno, me di cuenta de que mi sueño había llegado a su final… había dejado de ser sólo un sueño y ahora se había vuelto mi mayor tesoro… uno que no tenía precio.

¡Ah! Se pregunta ¿qué pasó después?

Pues en cuanto volvimos a Tokio, les dije a los chicos que de ahora en adelante Tegoshi y yo éramos novios y que sin importar qué o quién, siempre estaría a su lado…